Contra el recorte del transporte público en Madrid

Ecologistas en Acción denuncia la pésima gestión del transporte que se realiza en la Comunidad de Madrid, donde el criterio que se sigue es hacer lo contrario de lo que sería necesario. Así, se sigue apostando por construir más y más autovías, se encarece desmesuradamente el transporte público y, ahora, se prepara un recorte en los servicios de autobuses interurbanos, lo que se suma a las reducciones que ya han tenido algunos servicios de metro. Entre tanto, la calidad de servicio –véase la línea circular de metro– es más que deficiente.

El transporte en la Comunidad de Madrid es un ejemplo de libro por su insostenibilidad y por el despilfarro de recursos y de territorio que supone. La cara e impactante política de construcción de autovías ha conseguido dos cosas: que seamos la región metropolitana de Europa con más kilómetros de autovía por habitante –sin que por ello hayan desaparecido los atascos– y que cada vez se use más el coche, en detrimento del transporte público. De hecho, por primera vez en la historia, en la Encuesta de Movilidad de 2004 se refleja cómo el número de viajes diarios en automóvil (5.070.000) superó al de desplazamientos en transporte público (4.930.000) en la Comunidad de Madrid.

Este despilfarro en las inversiones en autovías continúa con el Plan de Carreteras 2007-2011, que prevé la construcción o ampliación de 226 km más.

Al mismo tiempo, las grandes inversiones en transporte público no han dado los resultados esperados. MetroSur, por ejemplo, no llega ni a la mitad de la ocupación prevista, y mucho menos ocupación tienen buna parte de los metros ligeros recientemente inaugurados. Y es que el gran problema del transporte en la Comunidad de Madrid es que no se atiene a ninguna planificación más allá de inaugurar las obras antes de las siguientes elecciones.

Efectivamente, la carencia de un Plan de Movilidad Sostenible ha hecho que las descoordinadas actuaciones no alcancen los resultados esperados: ni por su utilidad para los ciudadanos, ni por la rentabilidad social de las enormes inversiones. De hecho, la tendencia es que cada vez se use proporcionalmente menos el transporte público y más el automóvil privado.

Además, existen graves carencias y deficiencias que llevan años pendientes de solución. Una de las más sangrantes es la calamitosa situación de la línea circular de metro. No es de extrañar que un servicio de tan baja fiabilidad sea abandonado cada vez por más usuarios.

Con este panorama, y continuando con la dinámica de hacer lo contrario de lo necesario, se aplican subidas abusivas a los servicios de transporte público, y ahora el Consorcio Regional de Transportes se plantea la reducción de hasta 600 servicios diarios de autobuses interurbanos, cuando lo que hace falta en gran cantidad de líneas es justo lo contrario: aumentar los servicios, sus frecuencias y su calidad.

Ecologistas en Acción denuncia que la actuación de la Comunidad de Madrid no hace sino convertir a los madrileños y madrileñas en cautivos del coche, en la medida que cada vez se ponen más trabas al transporte público y más facilidades para el uso del automóvil. Una política, por tanto, que seguirá devorando territorio bajo el asfalto, continuará aumentando nuestro consumo energético y empeorará la grave contaminación del aire que respiramos.


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