Durante años, por parte de la Diputación de Bizkaia, nos ha sido negada la información sobre la empresa Zabalgarbi, alegando su carácter privado, aun teniendo una función pública y estando constituida por un importante porcentaje de capital público (al menos un 25%).
Paradójicamente, y con carácter general, podemos afirmar que el tema de los residuos en Euskadi es un tema sucio, no solo por el tratamiento de los mismos, -nunca se elige un tratamiento limpio-, sino por el oscurantismo que circunda siempre a los datos sobre ellos. No solo sucede con Zabalgarbi, -de la que apenas sí conocemos datos-, pasa lo mismo con la empresa que recicla los plásticos en Boroa, BZB: sabemos lo que se recoge en los contenedores, pero no lo que sale por la puerta de atrás para incinerar o con el ayuntamiento de Bilbao, el único que no incinera, que no dice el coste de la tonelada de basura…. Y así, un largo etcétera de elementos oscuros en relación a la gestión de los residuos.
En relación a la incineradora Zabalgarbi, hay que señalar que el control de sus emisiones los realiza la misma empresa o que el análisis epidemiológico se encarga al único médico que se atreve a salir en ETB diciendo que la incineración no es tan mala. Permítasenos dudar y exigir un control por parte de la Administración. Hay mucho pirata, demasiado.
De modo que no nos ha sorprendido que los gestores de Zabalgarbi se hayan dedicado a la especulación con dinero público. Y que además se desconozca realmente de qué cantidades de dinero estamos hablando. Según parece, la dirección de Zabalgarbi mientras “desconoce” los riesgos de invertir en fondos de alto riesgo, bien que se aprovechaba hasta ahora de los intereses nada normales de hasta un 10% que le reportaban estos fondos. Y dentro del total desconocimiento del que hacen gala estos ejecutivos incineradores, parece que también “desconocen” el alto riesgo que supone la incineración de residuos urbanos para la salud.
Desde Ekologistak Martxan sabemos que la oscuridad sólo se evita con luz y taquígrafos, es decir con transparencia, por ello manifestamos que:
Desde el movimiento ecologista la cuestión de los residuos es sobre todo una posición ética y de respeto al planeta. Por ello creemos en la búsqueda de los caminos para que la basura sea igual a cero. Esta falta de ética por parte de los gestores de las basuras, que además las convierten en contaminación y no en recursos, utilizando todo tipo de palabras ecologistas. No nos hace dudar de sus malas intenciones.