Objeción fiscal contra las políticas anti-crisis del Gobierno

ATTAC, Ecologistas en Acción, la campaña ¿Quién debe a quién? e InspirAction entregan declaraciones de la renta en las que han detraído 84 euros en protesta por las medidas anti-crisis del Gobierno que califican de regresivas social y ambientalmente.

Activistas sociales de ATTAC, Ecologistas en Acción, la campaña ¿Quién debe a quién? e InspirAction entregan públicamente sus Declaraciones de la Renta en la Delegación de la calle Montalbán nº 6 objetando fiscalmente a los gastos derivados de la política del Gobierno frente a la crisis.

Al resultado de sus declaraciones le han detraído 84 euros. Estos 84 euros simbolizan a los 84 países más empobrecidos del planeta, que son quienes están sufriendo con más crudeza esta crisis y quieren representar que no estamos dispuestos a que se entregue dinero de tod@s para salvar a los bancos. La cifra detraída no se la embolsarán l@s activistas, sino se que la han dado a distintas organizaciones sociales, adjuntando un justificante de dicho pago en su declaración de la renta.

Las razones que han motivado esta acción es denunciar que el Gobierno, con el dinero de toda la ciudadanía, está tomando medidas anti-crisis regresivas social y ambientalmente. En concreto destacan varias:

La línea de ayudas a la banca de hasta 150.000 millones de euros la califican como inmoral. Inmoral porque la banca ni siquiera ha dejado de tener beneficios desde que estalló la crisis económica. Inmoral porque demuestra que, cuando se quiere, se movilizan recursos, algo que se viene escamoteando históricamente en la ayuda a los países del Sur para salir de su situación de empobrecimiento. Los colectivos recuerdan que la crisis que vivimos en el Norte es menor que en la que están inmersos los estados del Sur continuamente. E inmoral porque apuntala una economía financiarizada intrínsecamente injusta.

También critican que el paquete de medidas sacrifica en el altar del crecimiento las bases de la vida, es decir, el entorno. En este sentido, el Gobierno está subvencionando una industria automovilística, que ejemplifica el paradigma de la insostenibilidad por su contribución al cambio climático y otros impactos. Además ha destinado más de 5.600 millones de euros en 2009 a nuevas autovías, cuando ya somos el país del mundo con más kilómetros por habitante; y un presupuesto parecido para trenes de alta velocidad. También destacan las ayudas al sector de la construcción, uno de los principales destructores del entorno en los últimos años. Estas ayudas han sido vía la reducción de impuestos (como el de Patrimonio) y vía ayuda directa (como la compra a las promotoras de parte del parque que no pueden vender).

Por último, las medidas tomadas no se han enfocado a luchar contra el problema del paro. Para hacerlo no hay que promover el mismo modelo productivo generador de desigualdades sociales a escala local y mundial, destructor del entorno y productor de crisis, sino modificarlo hacia la reconversión, hacia una economía que reparta el trabajo (no sólo el empleo) y cubra las verdaderas necesidades humanas en paz con el planeta. Ello requiere de inversiones que no se han llevado a cabo y de un sentido de justicia que imposibilite el encubrimiento de las actividades fraudulentas de los más poderosos, a costa de los intereses de las personas más marginadas.

Los 84 euros que han dado a distintas organizaciones sociales son para apoyar las actividades positivas que los movimientos sociales están haciendo para salir de la crisis social y ambiental en que vivimos. Como ejemplos han destacado su persecución delictiva de los responsables de la crisis (banca en paraísos fiscales, fondos especulativos, etc.), su fomento de la movilidad no motorizada, su promoción de las energías renovables y el ahorro, la creación de redes de productores/as y consumidores/as agroecológicos, o los casos de autogestión por parte de l@s trabajadores/as de las empresas.




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