Nuestros mejores bosques

30 ejemplos de masas forestales de gran calidad ambiental.

José Luis García Cano y José Ignacio López-Colón, Ecologistas en Acción. Revista El Ecologista nº 75.

España es el país de Europa más rico en especies forestales, con la excepción de Rusia y los países escandinavos. La diversidad de climas y suelos, una orografía accidentada y la situación geográfica estratégica de la Península son el origen de una gran variedad de especies y ambientes forestales, que se traduce en una rica biodiversidad ligada a estos medios. Existen 105 especies diferentes de árboles autóctonos, aunque solo 80 forman bosques propiamente dichos.

Una clasificación sencilla de nuestros bosques los distingue según la región biogeográfica donde habitan y la especie arbórea dominante [1]. De esa manera, los principales bosques españoles podrían enumerarse de la siguiente manera:

  • Región Eurosiberiana: hayedos, robledales, abedulares, abetales.
  • Región Mediterránea: melojares, encinares, alcornocales, quejigares, pinsapares, pinares, sabinares.
  • Macaronesia (Islas Canarias): laurisilvas.

Sin embargo, normalmente en los bosques coexisten varias de las especies arbóreas anteriores junto a otras que no forman masas tan definidas, lo cual no hace sino enriquecer la diversidad y dar carácter a cada uno de nuestros bosques. A continuación, se expone una relación de algunos de los más importantes, aún a cuenta de dejarnos en el tintero a otros muchos de no menor valor ambiental.

Región Eurosiberiana

- Fragas do Eume (A Coruña): Bosque atlántico con el roble como especie predominante, abundan también los abedules, castaños, alisos, sauces y chopos. Tiene especies endémicas de gran importancia, en especial los helechos. Sufrió un fuerte incendio en una época muy inusual, la pasada primavera.

- Muniellos (Asturias) y hayedo de Hermo (Asturias): Bosque atlántico de robles, seguidos por abedules, sauces y alisos. Es Reserva Natural Integral y de la Biosfera. No demasiado alejado se encuentra el hayedo que rodea el monasterio de Hermo, también dentro del Parque Natural de las Fuentes del Narcea, Degaña e Ibias.

- Tejeda del Sueve (Asturias): Santuario natural de 80 hectáreas donde aún perviven más de 8.000 tejos. Estamos en presencia de una de las tejedas más antiguas del continente, con árboles milenarios.

- Bosque de Somiedo (Asturias): Se trata de uno de los últimos refugios seguros del oso pardo en España. Parque Natural de casi 300.000 hectáreas.

- Hayedo de Saja y robledal de Ucieda (Cantabria): Dos bosques que han inspirado numerosas leyendas. El hayedo de Saja es un Parque Natural que abarca 7.000 hectáreas.

- Bosques de los Picos de Europa (Castilla y León y Asturias): Masas arbóreas de robles y hayas de incalculable valor y belleza situadas en el concejo asturiano de Ponga (Peloño), la zona leonesa del desfiladero de los Bayos (Sajambre) y los accesos a la garganta de Cares (Vegabaño, Caín).

- Selva de Irati (Navarra): Situada entre Francia y Navarra, es el hayedo más importante de Europa occidental. Tiene una extensión de 17.000 ha, aunque solo están protegidas legalmente alrededor de 200. Tras el haya, el abeto es la especie forestal predominante, con árboles de más de 40 m de altura.

- Señorío de Bertiz (Navarra): Parque Natural de más de 2.000 hectáreas.

- Ordesa y Monte Perdido (Huesca): Un parque nacional con glaciares y extensos bosques con un excelente estado de conservación.

- Bosques de Brañosera (Palencia): Por La Pernía, Salcedillo, valle de Santullán y la Canal de Brañosera todavía podemos encontrarnos con osos y urogallos en sus densos bosques de robles y hayas.

- Tejera Negra y Montejo de la Sierra (Segovia y Madrid): Se trata de una de las escasas masas de hayedos que quedan en el Sistema Central.

- Castañar de Hervás (Cáceres y Salamanca): Castaños centenarios de grandes dimensiones en un entorno de enorme belleza.

Región Mediterránea

- Montseny (Barcelona): Mantiene bosques de tipo mediterráneo, atlántico y subalpino con encinares, robledales, hayedos, enebros rastreros y castaños.

- Puertos de Beceite (Tarragona, Castellón y Teruel): Bosques compuestos por encinas, pinos carrasco, laricio y silvestre e incluso con pequeñas masas de hayas.

- Monfragüe (Cáceres): Área de gran valor ornitológico y una de las principales reservas de vegetación mediterránea por su excelente estado de conservación.

- Pinares de Valsaín (Segovia): Hábitat más importante del pino silvestre, también llamado “de Valsaín”, precisamente por encontrarse aquí una masa muy representativa.

- Monte de El Pardo (Madrid): Parece increíble que a unos 7 km de la gran urbe se conserve un bosque cuya importancia la subraya la presencia del águila imperial y el buitre negro.

- Bosques del Alto Tajo (Guadalajara): Extensas y tupidas zonas de pinares de pino negro y silvestre y, en los cauces fluviales, tilos, avellanos, arces, olmos, tejos y acebos.

- Sierra de Cazorla, Segura y Las Villas (Jaén): Forma uno de los parques naturales más extensos de España. Mantiene, entre otros muchos ecosistemas extraordinarios, valiosos bosques de pino laricio.

- Sierra Morena (Huelva, Córdoba, Sevilla y Jaén): Gran variedad de ecosistemas y bosques. Protegida en gran parte de su extensión tras haber sido catalogada como Parque Natural.

- Los Alcornocales y la Sierra del Aljibe (Cádiz y Málaga): Es el bosque mediterráneo más extenso y mejor conservado. Sus 170.025 ha, que se extienden por 16 municipios, han sido declaradas Parque Natural.

- Pinsapares de las sierras de Grazalema y las Nieves (Cádiz y Málaga): Estos pequeños bosques de montaña constituyen las masas forestales más importantes de su género en el mundo. Están catalogados como Reservas de la Biosfera.

Macaronesia

- Garajonay (La Gomera): Situado en el interior de La Gomera, es el bosque de laurisilva más importante que existe. Sus 3.984 hectáreas (10% de la superficie de la isla) constituyen el Parque Nacional de Garajonay, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Durante el pasado verano ha sufrido unos tremendos incendios.

- Bosque de El Canal y los Tiles (La Palma, Tenerife): Masa de laurisilva de 500 hectáreas declarada Reserva de la Biosfera.

Amenazas a nuestros bosques

El deterioro debido a las actividades humanas mal planificadas (ganadería extensiva, agricultura, silvicultura, minería, construcción de infraestructuras y urbanizaciones), el fuego y las talas abusivas, han sido y siguen siendo los enemigos tradicionales del bosque. La deforestación produce además una fragmentación que resulta nefasta para que pueda completarse la sucesión natural de los procesos ecológicos en las masas arboladas que sobreviven. Otras amenazas más indirectas son la contaminación atmosférica y diferentes plagas y enfermedades.

La superficie forestal española también se haya ocupada por amplias extensiones de cultivos forestales (eucalipto, pino radiata, chopo, etc.) y repoblaciones de coníferas que por su edad, composición y estructura no pueden ser consideradas como verdaderos bosques, aunque hay que matizar que, bien gestionadas, pueden cumplir alguna de las funciones benefactoras de los mismos. Por otra parte, hay que reseñar que la mitad de la superficie forestal de España está desarbolada y la actividad humana amenaza la calidad biológica de los bosques que perviven [2].




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