En estos momentos el Plan Energético de Navarra 2005-2010 está finalizando su periodo de información pública. Un plan que orienta la estrategia energética Navarra y que es de vital importancia para el Medio Ambiente, necesita un mayor debate social, de exposiciones claras y divulgativas, antes de su aprobación definitiva, cosa que el Departamento de Industria está escamoteando a la sociedad navarra.
Hoy en día es más necesario que nunca ese debate social por varias razones:
Porque es un tema de vital importancia en materia de medio ambiente y así lo establece la Ley del derecho a la información, de participación pública y de acceso a la justicia en materia de medio ambiente del27/2006 del 18 de julio.
Porque hay una falsa percepción de la energía en Navarra. Los árboles no dejan ver el bosque. El espectacular desarrollo de las energías renovables, ocultan una paradójica realidad, Navarra aumenta desmesuradamente su consumo energético y las emisiones de CO2, que nos han alejado hace tiempo del camino de la sostenibilidad. El propio plan reconoce que mientras el Estado Español entre los años 2000 y 2003 ha aumentado un 3,92% su consumo energético, Navarra ha aumentado en 5,05%, mientras la Europa de los 15 lo hacía en un 1,23. Sería importante que también en esto nos comparásemos con nuestros vecinos europeos.
En el consumo de energía en el sector del transporte también nos encontramos con unos resultados muy preocupantes, fruto de una apuesta clara de este Gobierno por el trasporte de viajeros y mercancías por carretera.
Su incesante y empecinada construcción de carreteras, autovías, puentes, variantes, túneles, etc, han hecho a los vehículos a motor el principal medio de trasporte, en detrimento del ferrocarril.
Los datos cantan el incremento del sector transporte en Navarra ha sido en el periodo 2000 - 2003 de un 22, 8% de aumento, mientras en el resto del estado se ha incrementado en un 11,5% y en la CE solo un 2,4.
Desde Ecologistas en Acción queremos ampliar este debate con las siguientes consideraciones:
Este Plan falsea la realidad desde su introducción ya que se presenta como continuidad del 1er Plan Energético 1995-2000. Nada más lejos de la realidad.
El anterior plan buscaba el autoabastecimiento eléctrico por medio de las energías renovables, evitando las emisiones en la generación de electricidad de casi 1 millón de toneladas de CO2 a la atmósfera.
Mientras el actual nos prepara un escenario de emisiones para el 2010 totalmente alejado de los objetivos de Kioto. Las emisiones de CO2 crecerán en Navarra un 102,83%, emitiendo a la atmósfera 8.156. 629 toneladas de CO2. De estas casi 3 millones corresponderán a las centrales térmicas de Castejón cuando terminen sus respectivas ampliaciones.
Aprobar este Plan sabiendo que el principal problema ambiental al que se enfrenta el planeta es el cambio climático, colocan a este Gobierno en el más absoluto autismo y aldeanismo político, ya que se adapta a la situación actual de dejarse llevar por la inercia de la economía y la cultura imperantes en la que “yo sigo con mi modelo de desarrollo, a pesar de los nefastos costes sociales y ambientales” a sabiendas de que se trata de la política del avestruz: “sé que es insostenible, que el cambio climático es una evidencia, pero ya habrá quien le haga frente, cuando sea tarde y difícil”.
¿Cómo sino se puede aceptar que el plan energético de Navarra asuma que las emisiones de CO2 de la Comunidad Foral aumenten un 102,83% en el año 2010 con respecto a las emisiones de 1990 cuando el protocolo de Kioto, rubricado por el Gobierno Español establece un aumento máximo de un 15% para el mismo año? No hay pudor en superar en siete veces el límite establecido por Kioto, que los científicos del IPPC (Panel Intergubernamental de Expertos sobre Cambio Climático) han considerado insuficiente para hacer frente al calentamiento global.
Es un plan neoliberal, que al igual que las estrategias energéticas europea y española, hacen esfuerzos por liberalizar el mercado de la energía, pero no por caminar hacia la sostenibilidad. La política ambiental sigue siendo un apósito, un brindis al sol, sin compromisos reales: “ni un solo paso que ponga en cuestión el crecimiento económico”. De esta manera el plan reiteradamente justifica, con razones medioambientales insostenibles y engañosas, la duplicación de las centrales térmicas de Castejón.
Toda la administración foral queda supeditada a los intereses de las grandes empresas, y en realidad con este documento no se está planificando, solo se está justificando y asumiendo los intereses y objetivos de las mismas.
Si se estuviera haciendo un Plan que realmente buscara “Compatibilizar la planificación energética con el desarrollo sostenible limitando progresivamente las emisiones”, como dice el texto, NO SE AUTORIZARÍAN LAS AMPLIACIONES DE LAS CENTRALES TÉRMICAS.
En los objetivos nos encontramos con las siguientes paradojas:
El texto dice; “Incrementar el índice de autoabastecimiento energético favoreciendo la incorporación de las energías renovables de forma compatible con el medio ambiente”. Queda claro que no se le exige lo mismo a las “no renovables” como las centrales térmicas ya que su incorporación para nada ha sido compatible con el medio ambiente.
Y también recoge que hay que “compatibilizar la planificación energética con el desarrollo sostenible limitando progresivamente las emisiones”. Con un aumento exponencial de las mismas en un 102,83%, está claro que es pura retórica.
Aunque incorpora un capítulo de ahorro y eficiencia energética, este se transforma en ridículo y testimonial cuando no se ponen limitaciones a ninguno de los sectores productores de energía y grandes consumidores energéticos.
En resumen es un plan energético que no asume los más mínimos compromisos de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero, ignorando el camino de la sostenibilidad y la solidaridad internacional.
Ecologistas en Acción de Navarra ha presentado las siguientes alegaciones a dicho Plan:
1ª. - Que se propicie un amplio debate social, antes de la aprobación definitiva del Plan Energético.
2ª.- Que se amplíe el plazo de alegaciones para propiciar una mayor participación y recoger el mayor número de alegaciones y sugerencias que puedan enriquecer y mejorar el Plan.
3ª.- Que no se contemple en el Plan la ampliación de las centrales térmicas de Castejón ya que disparan las emisiones de CO2 y hacen imposible el acercamiento a los objetivos de Kioto, además de afectar negativamente a la calidad del aire del entorno.
4ª.- La no ampliación de las centrales harían innecesarias las nuevas redes de transporte y distribución de la energía eléctrica de 400Kv previstas en el plan; Castejón - Muruarte y Castejón - Vitoria, así como la conexión con Francia (Muruarte - Marsillón) .
5ª.- Que se potencie el transporte de personas y mercancías por ferrocarril, recuperando las líneas que se han ido abandonando por “falta de rentabilidad” y adecuando nuevas a las necesidades actuales.
6ª.- Que se abandone definitivamente el apoyo al tren de alta velocidad, por ser un gran consumidor de energía y tener un grave impacto medioambiental y propiciar la desconexión territorial.
7ª.- Que se establezcan medidas ejemplares para la propia administración que debería liderar una “revolución cultural” en el ahorro y uso eficiente y sostenible de la energía, autoabastecimiento eléctrico y térmico de todos los espacios públicos, planes de movilidad, etc, en vez de las tímidas sus propuestas de este Plan como la campaña de reducir un grado la temperatura de las dependencias públicas.
8ª.- Subvencionar y aumentar el apoyo económico para la instalación de renovables en comunidades de vecinos, viviendas unifamiliares, polígonos industriales
9ª.- Que se deseche definitivamente cualquier proceso de incineración como la valorización energética de residuos, a la que hace referencia de forma sibilina este Plan.
10ª.- Que en ningún caso se recurra al comercio de emisiones, ya que estos denominados “mecanismos de flexibilidad” para acercarse al cumplimiento de Kioto, hipotecan definitivamente el desarrollo de los países más pobres y hacen que no se tomen medidas reales en el mundo desarrollado.
11ª.- Volver a realizar el Estudio Ambiental del Plan ya que no se ajusta la normativa, no cumple los requisitos de la Ley /2006 (y Directiva Europea 2001/42/CE), sobre todo en lo referido al Informe de Sostenibilidad Ambiental, para conocer realmente los impactos del mismo ya que el actual Estudio de Incidencia Ambiental carece de rigor técnico en los aspectos más importantes y no se ajusta a la normativa.