Con ocasión del Día Mundial del Medio Ambiente, el 5 de junio, Ecologistas en Acción, confederación de 300 grupos ecologistas, ha concedido el Premio Atila a la inmobiliaria FADESA y al G 8, así como el Premio Caballo de Atila al Foro de la Industria Nuclear.
El Día Mundial del Medio Ambiente fue establecido por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1972 coincidiendo con la primera cumbre mundial sobre medio ambiente: la Conferencia de Estocolmo sobre el Medio Ambiente Humano. Los fines de este evento anual son el aumentar la conciencia medioambiental, y fomentar la acción global en la protección del medio ambiente.
Ecologistas en Acción concede los Premios Atila con el objetivo de “distinguir y denunciar a aquellas personas, entidades o proyectos que más hayan destacado por su contribución a la destrucción del medio ambiente”. Los premios se concedieron por primera vez en 1992 este año se conceden en dos ámbitos, nacional e internacional.
Miles de personas se han dirigido a esta asociación proponiendo numerosos candidatos, entre los cuales el jurado ha elegido.
Premio Atila Nacional 2007
FADESA, compañía inmobiliaria española pero de ámbito internacional. Tiene presencia en España, Portugal, Marruecos, Rumanía, Hungría, Polonia, Francia, México y Bulgaria. Esta empresa está especializada en la construcción de grandes complejos hoteleros y de campos de golf ligados a la actividad residencial. Gran parte de esta actividad se realiza en enclaves de gran belleza paisajística y con grandes valores ambientales, destruyendo el entorno y creando importantes impactos ambientales. En España son muchos los proyectos que se encuentran denunciados ante los tribunales: Costa Esuri en Ayamonte (Huelva), Alto del Cuco (Cantabria), Atalaya Dorada en La Oliva (Fuerteventura), El Molar (Madrid). Además colectivos marroquíes han denunciado la intención de FADESA de construir un gran complejo turístico en la playa de Saïdia, trasladando el modelo de esquilmación del litoral español a Marruecos.
Premio Atila Internacional 2007
G 8, por no reconocer la deuda ecológica que todos los Estados enriquecidos y sus empresas multinacionales tienen con los países empobrecidos. Así, como no realizar políticas efectivas para la prohibición del comercio armamentístico, y fomentar el gasto militar. Por no promover más y mejores iniciativas y ayudas para mitigar y prevenir los efectos del cambio climático, entre las que se encuentren apoyar con firmeza las energías renovables (eólica y solar básicamente); fomentar medidas de ahorro y eficiencia energética; promover los medios de transporte no motorizados; un modelo de producción y consumo basado en lo local; el cierre progresivo de las centrales nucleares; y realizar campañas de sensibilización ciudadana.
Premio Caballo de Atila
Eduardo González, Presidente de Foro de la Industria Nuclear Española, por la “tontería más destacable”, al declarar que “Las centrales nucleares cumplen un importante papel en el desarrollo sostenible”.
El jurado expresó su esperanza en que la concesión de estos premios llame a la reflexión a los premiados sobre el deterioro ambiental que sufre nuestro planeta.