Un conato de incendio, sucedido en la tarde del 26 de junio en la empresa Alumasa de Villafranca de los Barros, ha provocado que, durante todo un día, la empresa haya estado lanzando a la atmósfera emisiones de componentes orgánicos volátiles derivados del uso de disolventes.

El conato de incendio, que fue rápidamente sofocado, tuvo lugar en el incinerador de la empresa, que quedó fuera de servicio. Ecologistas en Acción se personó en las instalaciones de Alumasa, comprobando que el incinerador -encargado de quemar los disolventes que se usan en el proceso de lacado del aluminio- estaba fuera de uso, por lo que los restos de disolvente se estarían emitiendo a la atmósfera “a escape libre”, aunque la instalación se encontraba trabajando a mínimos.

La empresa puso esta situación en conocimiento de la Junta de Extremadura, mientras que la Policía Local de Villafranca de los Barros se desplazó a las instalaciones para realizar un informe y remitírselo a los “servicios municipales correspondientes”.

Alumasa, una vez hecha una consulta a la empresa que realiza el mantenimiento de la maquinaria, decidió continuar operando “bajo mínimos” para “no perjudicar la producción”, que implicaba perder diez horas de trabajo. Sin embargo, eso supone que Alumasa ha estado emitiendo -según el correo que la propia empresa ha enviado a Ecologistas en Acción de Extremadura con las estimaciones de las emisiones que ha realizado una empresa especializada- más de 140 kilogramos de COV (compuestos orgánicos volátiles) a la hora durante las horas posteriores al incendio, y 72 kilogramos/hora una vez que se rebajó la producción a mínimos.

Ecologistas en Acción de Extremadura, por tanto, calcula que se han podido emitir sobre la población de Villafranca de los Barros, más de 3000 kilogramos de COV, una sustancia que causa efectos nocivos sobre la salud humana y sobre los ecosistemas naturales debido a su toxicidad y efectos carcinógenos.

En cuanto a la postura del Gobierno regional, Ecologistas en Acción critica que la Junta de Extremadura no haya actuado de forma adecuada a la situación. Tras consultar a la Dirección General de Medio Ambiente, esta les comunicó, sorprendentemente, que no enviarían ningún efectivo a la localidad. La organización critica que esa Dirección General, al menos, no haya desplazado una unidad móvil a la zona para comprobar la exposición de la población a las emisiones, no sólo compuestas por COV, sino también con presencia de óxidos de nitrógeno (NOx) y monóxido de carbono (CO).

Aunque la empresa Alumasa solucionó el problema a las 17 horas del día 27 de junio, Ecologistas en Acción exigirá explicaciones a la Dirección General de Medio Ambiente sobre su propio comportamiento, al no enviar a ningún técnico al lugar de los hechos para comprobar el nivel y potencial peligro sobre la población de las emisiones que se estaban produciendo. Igualmente, se solicitará a esta la documentación relativa al acta de puesta en marcha de la empresa Alumasa, para comprobar que está en posesión de la misma.