• Ecologistas en Acción muestra su absoluto rechazo al nuevo trasvase aprobado de 38 hectómetros cúbicos para el mes de julio por el acueducto del Tajo-Segura.
  • La comisión técnica del trasvase reproduce los mismos criterios seguidos por los gobiernos del PP y somete a la cabecera del Tajo a una presión hídrica insostenible.

De nuevo la Comisión Central de Explotación del Trasvase Tajo-Segura (TTS) ha aprobado una nueva trasferencia de agua desde la cabecera del río Tajo al Levante. En concreto han sido aprobados 38 hectómetros cúbicos (hm3) para el mes de julio. Los embalses de la cabecera del Tajo (Buendía y Entrepeñas) alcanzan el nivel de los 700 hm3 que permite la autorización de este nuevo trasvase. Sin embargo, el volumen de ambos embalses está muy por debajo de tener condiciones para soportar este desembalse, situándose al 21 % Buendía y al 43 % Entrepeñas.

La decisión adoptada por la Comisión del TTS, presidida por el nuevo Director General del Agua, Manuel Menéndez, debe ser ratificada ahora por el Consejo de Ministros. Desde Ecologistas en Acción se hace un llamamiento a la cordura del nuevo Gobierno para que se replantee esta medida. Aunque la aprobación del nuevo trasvase es posible según las “Reglas de explotación del trasvase Tajo-Segura”, no existe una obligación legal para que este sea realizado automáticamente. Esta decisión es arbitraria, irresponsable e injustificable desde un punto de vista de la gestión ambientalmente sostenible de la cuenca del Tajo.

La Comisión del TTS ha vuelto a tomar sus decisiones basándose exclusivamente en criterios económicos en función de los intereses de la agroindustria y el turismo depredador del Levante. Criterios como el mantenimiento del buen estado y el no deterioro de las masas de agua, la prioridad de las demandas de la cuenca cedente, que son principios recogidos en la normativa de aguas, no son tenidos en cuenta en ningún momento.

La nueva autorización no tiene en cuenta el futuro comportamiento de la cuenca. Hay que tener en cuenta que, de entrar de nuevo en un periodo de escasas precipitaciones, las cesiones dejarán nuevamente en situación de emergencia a la cabecera del Tajo. Además de estos 38 hm3, ha de ser desembalsada una cantidad mayor para garantizar el caudal mínimo establecido para el río Tajo a su paso por Aranjuez, seis metros cúbicos por segundo (m3/s). Es decir, Entrepeñas y Buendía quedarán de nuevo en una situación límite y los municipios ribereños tendrán en serio riesgo la satisfacción de sus demandas de agua.

Ecologistas en Acción considera urgente un cambio en la política hidráulica en las cuencas del Tajo y del Segura. Este cambio tiene que pasar necesariamente por la derogación de las actuales normas de explotación del trasvase (Memorándum del Tajo-Segura). Además, la cabecera debe ser gestionada dentro del Plan Hidrológico de la propia demarcación del Tajo con el objeto de que puedan ser atendidas en primer lugar las propias demandas de la cuenca, lo que conllevaría al establecimiento de un régimen ecológico de caudales en Aranjuez, Toledo y Talavera. Por el lado del Segura, es urgente que se ponga en marcha una transformación del modelo de agricultura adaptándola a sus propios recursos. Todo ello desembocaría en el medio plazo en la clausura del trasvase.