Ecologistas en Acción de la Región Murciana ha denunciado que entre 2015 y 2017 se han incumplido los objetivos legales de protección de la salud y la vegetación establecidos para el ozono en la región de Murcia, y reclama medidas concretas y urgentes dirigidas a disminuir drásticamente las emisiones de las actividades industriales y del tráfico rodado.

Entre 2015 y 2017 se han incumplido los objetivos legales de protección de la salud y la vegetación establecidos para el ozono en un tercio de las 126 zonas en que se divide a efectos de este contaminante el territorio español, repartidas entre la Región de Murcia y las comunidades de Andalucía, Aragón, Baleares, Castilla-La Mancha, Castilla y León, Cataluña, País Valenciano, Extremadura, Madrid y Navarra, con casi 19 millones de habitantes, dos de cada cinco personas que viven en el Estado. El Gobierno estatal y los gobiernos regionales incumplen la obligación de actuar sobre el tráfico y la industria para mejorar el aire que respiran dos de cada cinco españoles.

Uno de los grandes focos de contaminación por ozono en España se encuentra en el litoral mediterráneo, desde Girona hasta Almería, pasando por la Comunidad Valenciana, Illes Balears y la Región de Murcia, donde esta contaminación, ocasionada por el alto grado de urbanización de la costa, afecta a tres millones de personas, especialmente en las áreas de interior.

Las restantes áreas afectadas por los elevados niveles de ozono se reparten entre el Valle del Guadalquivir andaluz (incluyendo las áreas urbanas de Córdoba, Huelva, Jaén y Sevilla), la aglomeración de Valladolid y el Valle del Ebro, desde Aragón hasta la Ribera navarra, donde viven otros seis millones de personas.

Los niveles legales

El valor objetivo octohorario para la protección de la salud humana es de 120 microgramos de ozono por metro cúbico de aire (μg/m3), que no deberá superarse en más de 25 días por cada año civil, de promedio en un período de 3 años. Este valor límite ya ha sido superado 4 veces en la estación medidora de Alumbres y 2 veces en Caravaca, durante el mes de abril, cuando todavía no ha hecho más que comenzar el periodo del año en que más superaciones se producen.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) rebajó hace años este valor límite del ozono a 100 μg/m3, en base a nuevos estudios sobre los efectos del ozono sobre la salud. Así, usando este criterio de la OMS, las superaciones han sido las siguientes: Alumbres (27), Caravaca (25), Mompeán (20), San Basilio (14), y Alcantarilla (12), sólo durante el mes de abril, y cuando quedan varios meses en los que las superaciones son más frecuentes. Esto evidencia que la gravedad real del problema es superior a la que se reconoce oficialmente.

Existe, así mismo, un valor objetivo para la protección de la vegetación, que se evalúa en periodos de 5 años, y que entre 2013 y 2017 se habría incumplido en 340.000 kilómetros cuadrados, dos tercios del territorio español, que de esta forma se sigue situando, junto a Italia, a la cabeza de los países europeos por los daños ocasionados por el ozono a los cultivos agrícolas y los ecosistemas naturales.

Por otro lado, el Gobierno central tampoco ha elaborado el Plan Nacional de Ozono comprometido hace ya casi tres años, motivo por el cual Ecologistas en Acción ha interpuesto una demanda en la Audiencia Nacional.

La Región de Murcia, así como Castilla-La Mancha, Castilla y León, Cataluña, Comunidad Valenciana, Illes Balears, Extremadura, Madrid y Navarra deben poner en marcha sin más dilación los planes de reducción de ozono, con la finalidad de evitar que esta lamentable situación se siga repitiendo cada primavera y verano.

Estos planes para la disminución del ozono deben pasar por la reducción del intenso tráfico urbano e interurbano que soportan las principales ciudades del Estado, manteniendo un modelo de ciudad compacta y promoviendo el uso de medios de transporte más sostenibles como la marcha a pie, la bicicleta y un transporte público y colectivo alimentado preferiblemente con energía limpia procedente de fuentes renovables, y un mayor control de las emisiones industriales. Por otro lado, debe procederse al cierre progresivo de las centrales térmicas de carbón, sustituidas por energías renovables, con la coordinación entre Comunidades Autónomas, con el Gobierno Central y con la Unión Europea.