La Federación Malagueña de Ecologistas en Acción hace pública un año más la concesión del
distintivo “Banderas Negras”, a la par que lo hacen también el conjunto de las federaciones de
Ecologistas en Acción, queriendo contribuir de esta manera a la recuperación y conservación de
las cualidades naturales de nuestro litoral.

La campaña, nacida en 1999, es una denuncia pública de aquellas playas o tramos de litoral que sufren vertidos contaminantes, agresiones urbanísticas o cualquiera otra actuación que ocasione una pérdida de calidad ambiental del litoral.

Las dos calificaciones negativas otorgadas son:

Bandera Negra: Impactos de mayor gravedad (vertidos contaminantes y/o agresiones urbanísticas).

Punto Negro: Impactos significativos, pero de menor gravedad.

NOVEDADES NEGATIVAS Y POSITIVAS
Lamentablemente la provincia no tiene prácticamente novedades positivas. Las tendencias observadas en las últimas décadas en el litoral malagueño no difieren sustancialmente de las que se registra en esta edición. Esta problemática general tiene diferente intensidad y especificidad, dependiendo de las características de los ecosistemas y la concentración de las diferentes presiones antrópicas (grado de urbanización, ausencia de sistemas de depuración, introducción de plantas alóctonas, litoralización, turistificación etc…).

Igualmente es desolador que no aprendamos a respetar el litoral y la Administración siga planteando proyectos que van a degradar más aún el territorio, como la prolongación del paseo marítimo, la construcción de la última zona virgen del litoral malagueño en la Desembocadura del Guadalhorce o la construcción de espigones para intentar detener las envestidas de los temporales que cada vez son más asiduos y fuertes; así como el paseo marítimo encubierto, llamado “senda litoral”, promovido por la Diputación Provincial de Málaga.

Entre los problemas nos encontramos con:

1.Senda litoral y ocupación del dominio público.
El litoral de malagueño ha sido sistemáticamente perjudicado y ocupado por construcciones temporales o definitivas desde el estallido del boom turístico-inmobiliario. Las construcciones incontroladas han vulnerado numerosas veces la legislación y han construido al borde mismo del mar, apropiándose del dominio público marítimo terrestre (muchos carteles de “zona privada” en dominio público) y haciendo que proliferen escolleras defensivas a lo largo del litoral, como en Benalmádena, Torremolinos, Marbella o Estepona que han eliminado todo el ecosistema litoral.
A las construcciones particulares y urbanizaciones se sumaron hoteles que ocuparon las playas sin respetar el dominio público que acaban protegiéndose con gigantescas escolleras.

Por otra parte, una extensa red de chiringuitos de playa ocupa grandes extensiones de dominio público, colocando hamacas y zonas de relax, expandiendo su área de servicio… Estos chiringuitos han experimentado este año los efectos de los temporales de invierno y algunos de ellos han quedado muy seriamente dañados.

La ocupación del litoral se ha visto fuertemente incrementada por la instalación de la senda litoral realizada en una parte por le Diputación de Málaga, utilizando para ello suelo público, como son los arenales de las playas o suelos protegidos, creando multitud de puentes para todos los ríos y arroyos de todo el litoral. Esa senda litoral ha debido ser reparada varias veces en varios tramos por que la planificación inicial no fue correcta y el deterioro de la senda en los tramos de madera ha sido inmediato, con la consiguiente pérdida de fondos públicos.

2.Residuos sólidos en las playas: residuos plásticos dispersos.
Las playas son receptoras de gran cantidad de residuos arrastrados por ríos y depositados por mar. Son especialmente numerosos los residuos plásticos y toallitas higiénicas, que han alcanzado cuotas preocupantes. La masificación de la costa (turistificación) repercute en el aumento de residuos en el litoral.

3.Eliminación de ecosistemas.
La urbanización, la ubicación de distintas instalaciones y estructuras eliminan los ecosistemas litorales. A ello ha contribuido notablemente la senda litoral, un camino hecho a base de cemento sobre los ecosistemas dunares y acantilados.

Por otra parte, el sobreesfuerzo pesquero y la pesca ilegal son palpables especialmente en la bahía de La Rada, donde las artes de arrastre impiden la regeneración de la pradera de Posidonia oceánica.

4.Turistificación.
La presión que ejerce la masificación turística sobre el litoral es tan preocupante que se debaten los efectos de la turistificación. Las administraciones se ven presionadas para satisfacer las necesidades de una población foránea que sobrepasa con mucho la capacidad de carga del sistema local y exige recursos muy por encima de la disponibilidad.

Todavía no se ha realizado el preceptivo estudio de capacidad de carga, tanto para los efectos ambientales como los propios efectos turísticos. La construcción de un paseo peatonal en algunos casos en el interior mismo del propio perímetro del sistema dunar, la instalación de pasarelas de cemento sobre las dunas o la playa, o de madera donde no hay otra solución, la colocación de infraestructuras como bancos, caminos de acceso a torres almenaras, no sólo están afectando y dañando gravemente el hábitat natural de estas dunas, sino que además se está propiciando la intrusión de una actividad turística cuya presión sobre el hábitat afectaría irremediablemente a los especies y ecosistemas de gran valor ecológico (Matas Verdes).

5.Proyectos amenazadores Punta del Saladillo, (2000).
Siguen existiendo proyectos amenazadores sobre los pocos restos de ecosistemas litorales que quedan (llanura de inundación del río Guadalmansa,, punta de El Saladillo, duna y pinar de Matas Verdes, explanada ganada al mar en El Cristo, playa de La Rada…), la pretensión de construir un puerto deportivo en Mijas, espigones en la ZEC de Calahonda en Mijas entre otros.

Conclusión.
El litoral de la provincia de Málaga se encuentra en franco estado de deterioro, quedando sólo unos pocos hitos libres de masificación urbana. En ningún momento se ha solucionado ninguno de los problemas que llevó a otorgar banderas negras en años anteriores. Así, podemos asegurar que el 90% del litoral está ocupado por urbanizaciones que llegan hasta a asentarse en dominio público marítimo-terrestre e incluso por debajo del nivel de pleamar en algunos casos. Los distintos gobiernos municipales han sido los principales responsables de la degradación litoral, pues nunca han atendido a las necesidades de saneamiento, lanza y permite iniciativas que degradan el litoral…
Medioambientalmente se han hecho daños realmente irreparables. Sólo queda desear y vigilar que los próximos administradores tengan una visión y una práctica política de acuerdo con el desarrollo sostenible y el cuidado de los recursos eco culturales de los que somos depositarios. Es necesario y urgente devolver la proporción posible del estado natural previo a la apisonadora urbanística.

De este modo, consideramos que merecen ser bandera y puntos negros de la provincia de Málaga, los siguientes: