Ecologistas en Acción se congratula de que finalmente se reconozca que el único proyecto viable para la Plaza Nueva sea el presentado por dicha organización en mayo de 2016 a la concejala de Infraestructuras, Gloria Vara, que fue rechazado por ella y por la obstinación del exalcalde Echávarri en instalar el acuario.

Ese proyecto audiovisual sobre los fondos de la Reserva Marina de Tabarca supone eliminar el maltrato animal y una herramienta de educación ambiental imprescindible para dar a conocer los valores ambientales de ese espacio protegido a la ciudadanía en la ciudad de Alicante.

Ha vuelto a pasar lo previsible. Pero tristemente, qué poquito nos extraña. La flamante pecera-acuario inaugurada hace apenas 15 meses, ha vuelto a llenarse de cadáveres marinos, victimas de otra falla del “puntero dispositivo tecnológico” en palabras de Gloria Vara, concejala de infraestructuras del anterior gobierno municipal tripartito, que estaba a cargo de mantener las condiciones necesarias para la supervivencia de las especies marinas en el acuario.

Recordamos que la renovada pecera de Plaza Nueva se compone de 5 cubas distintas, más una de soporte veterinario, y albergaba en teoría en el proyecto licitado, de unas 100 especies distintas, algunas de ellas sumamente delicadas como las medusas, los caballitos de mar y pequeños tiburones, cuya ecología, ciclo vital, desarrollo y dependencia del medio natural, no es compatible con su mantenimiento continuo en cubas superpobladas y estancadas, alejadas del medio marino. Hay que recordar que la dinámica de la masa de agua, la columna y la superficie marinas del medio natural nunca son reproducibles en acuarios.

Frente a lo ocurrido en las últimas horas con un nuevo episodio de mortandad, parece ser que por fallos en el sistema de refrigeración, queremos destacar algunas cuestiones:

  • Es un asunto previsible y reiterado, es decir, un error casi deliberado por las negligencias políticas de quienes no quieren ver ni atender sino entra dentro de los cortos planes de su partido político, en este caso la obcecación casi personal de un exalcalde del PSOE, que pretendidamente se hacía eco de una supuesta demanda de los comercios y establecimientos de la Plaza Nueva, tras el episodio anterior de mortalidad. En realidad ese tejido comercial lo que deseaba era que la Plaza Nueva fuera el centro de actividades culturales, lúdicas, etc que le dieran contenido de atracción a la ciudadanía.
  • Que los animales no son juguetes a mostrar y alimentar, y deben ser tratados desde el conocimiento de su naturaleza y el respeto a su origen y forma de vida. Es necesario encontrar las formulas para apreciar y enseñar a apreciar la vida animal y vegetal desde estos valores, más a la altura del conocimiento acumulado así como del reconocimiento de los derechos de los animales ampliamente aceptados por la mayoría de la sociedad.
  • Que es posible hacer más con menos. En ese sentido una propuesta como la de Ecologistas en Acción, la primera vez que ocurrió esa anterior funesto desastre de mortandad en agosto de 2015, en la que se propuso la conversión de la pecera en un punto de información medioambiental sobre la Reserva Marina de la Isla de Tabarca, instalando paneles interactivos y pantallas conectadas con cámaras submarinas in situ y que mostrarían la verdadera belleza y riqueza marina de los fondos de ese paraíso natural de nuestra costa mediterránea, suponía un proyecto mucho más económico en lugar de los 160.000 euros por los que fue licitado en agosto de 2016.

Por último, Ecologistas en Acción exige a las autoridades competentes que realicen la puesta en libertad de los individuos sobrevivientes, de manera apropiada, tanto para ellos como para el ambiente de la suelta.