Desde el año 2004 no se había vuelto a celebrar ningún macrofestival en este entorno, sin embargo, el Ayuntamiento de Móstoles vuelve a las políticas de antaño, cuando el exalcalde socialista José María Arteta gobernaba la ciudad.

El partido socialista del Ayuntamiento de Móstoles ha decido permitir un evento musical llamado “Amanece Bailando 2018” a cargo de la empresa 4Every1 en el parque municipal “El Soto”, con una previsión de 15.000 personas espectadoras en el mes de septiembre.

Desde Ecologistas en Acción del Suroeste de Madrid no se entiende como el gobierno del PSOE insiste en celebrar este festival multitudinario en este parque municipal, dado que en el pleno municipal del mes de marzo se aprobó una moción donde se pide a la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio de la Comunidad de Madrid que se desarrolle el Plan Rector de Uso y Gestión y se haga Casa del Parque, en consonancia con la mejora del Parque Regional del curso medio del río Guadarrama y su entorno del que Móstoles forma parte. Si existiera este Plan Rector, una de las actividades no permitidas sería la de festivales de esta envergadura en el parque municipal de El Soto, por estar en el límite con el Parque Regional. Recordemos que esta figura de protección es la segunda en importancia tras Parque Nacional.

El Parque “El Soto” dispone de más de 387.000 metros cuadrados que limitan con el “Parque Regional del curso medio del río Guadarrama y su entorno”. Y por él discurre el arroyo de El Soto catalogado como de máxima protección. Cuenta con una diversidad de flora y fauna muy valorada, porque no solo tienen especies de jardinería en su ruta botánica, sino también especies autóctonas de gran valor, natural, paisajístico e histórico, como se señala desde esta asociación Ecologistas en Acción: “los almendros que se encuentran en El Soto tienen un porte considerable y posiblemente sean los árboles más antiguos de Móstoles, no solo es grandioso por su belleza, sombra, frutos, sino también por lo que nos muestran de manera indirecta, que Móstoles fue un pueblo dedicado a la agricultura. Estos árboles nos permiten viajar al pasado e imaginarnos cómo sería la vida de las personas que sembraron, cuidaron y disfrutaron de este entorno”. Esta asociación ecologista recuerda también que: “no podemos olvidar otra especie emblemática, el olmo. Este árbol ha sufrido un retroceso espantoso debido a una enfermedad producida por un hongo. En El Soto, tenemos una olmeda joven, que bien podría ser ya una cepa resistente a la temida grafiosis.”

Especial importancia tiene también la fauna que habita en este espacio, no solo nidificando, sino también como lugar de refugio o  alimento. Aves, mamíferos, peces, anfibios, galápagos, culebras, cangrejos, insectos, arácnidos, en fin, un lugar privilegiado donde podemos disfrutar a poca distancia de una gran ciudad de animales tan singulares como el martín pescador, el galápago leproso, garduña, culebra de escalera, libélula emperador, garza real…

La empresa se compromete a reparar los desperfectos que se produzcan tales como roturas de papeleras, bancos, caminos, etc. Pero a la asociación ecologista no le parece suficiente: “En los años que se celebró el Festimad, los daños materiales son lo de menos, lo que no se puede reparar son los árboles y arbustos desgarrados por vandalismo, molestias a la fauna, pisoteo en zonas ajardinadas y el no disfrute de este entorno en los días previos y posteriores a la celebración de los conciertos además de multitud de residuos que se quedan repartidos por todo el parque.”

En el año 2015 esta empresa realizó otro festival en el municipio de El Álamo, al límite con un Monte de Utilidad Pública “El Prado” y un Área Recreativa “San Isidro Labrador” dentro del Parque Regional del curso medio del río Guadarrama y su entorno. Pese a no tener el beneplácito de la Consejería de Medio Ambiente, se celebró. Esto implicó dos días de conciertos, residuos, molestias, erosiones, roturas etc. en la chopera aleñada y el arroyo de los Vegones donde existen multitud de especies animales que tiene este lugar como un oasis entre tierras de cultivo.

El resultado de esta celebración fueron varios días de recogida de residuos, en su mayoría plásticos y vidrio, y lo que es peor, en tamaños minúsculos, por el personal tanto del Ayuntamiento de El Álamo como del propio Parque Regional. No se ha vuelto a realizar este festival en ese lugar. Informa una extrabajadora del espacio natural protegido.

En definitiva, concluyen desde Ecologistas en Acción, queremos que el Ayuntamiento de Móstoles y las personas que vivimos aquí podamos disfrutar del Parque de El Soto valorando su riqueza en sí misma y mejorando este espacio de manera responsable y con el consenso colectivo.