Ecologistas en Acción de Extremadura, como miembro del Movimiento Tren Ruta de la Plata, reclama la paralización de las obras e infraestructuras del AVE y la realización de una auditoría que evalúe y analice los gastos realizados en el tren de alta velocidad.

Ecologistas en Acción reitera su oposición a la continuidad de las obras del AVE, ya expresada reiteradas veces, y propone una moratoria en las mismas que congele los gastos en dicha infraestructura. Para la organización, el desarrollo de una red ferroviaria en Extremadura verdaderamente útil y adecuada a las necesidades de desplazamiento de la población regional es totalmente incompatible con el desarrollo del AVE, pues está esquilmando las arcas públicas en detrimento del ferrocarril convencional.

La organización denuncia que España es el segundo país del mundo con más kilómetros de AVE construidos, con una red de líneas infrautilizadas que se limitan a conectar grandes capitales. Esta red está enfocada a su uso por personas de alto poder adquisitivo –principalmente en viaje de negocios como alternativa a los puentes aéreos-, con tarifas prohibitivas para una familia media. En cambio, se deja agonizar la red de tren convencional que es, precisamente, la que permite un uso eficaz del ferrocarril en los desplazamientos cotidianos de las personas de una región.

Es inconcebible que en Extremadura se inviertan cantidades millonarias en la implantación de un AVE que cruzará la región sin proporcionar ninguna solución al transporte de sus habitantes, mientras que las líneas convencionales, que son las que realmente crean una red de conexión entre localidades, o bien se desmantelan, o tienen asignados horarios de explotación que para nada se ajustan a las necesidades de desplazamiento cotidiano de sus potenciales usuarios, como es el laboral, obligando a estas personas a seguir haciendo uso del transporte por carretera.

Si, verdaderamente, el único interés de la Administración extremeña respecto al AVE se circunscribe a proporcionar un tren moderno y eficiente a la región, debería exigir al Estado una moratoria en sus obras que permita la reinversión de sus presupuestos en el tren convencional y de cercanías, implantando modelos similares a los de Madrid y otras comunidades autónomas, donde los horarios racionales de sus servicios permiten que miles de personas hagan uso de este medio en sus desplazamientos diarios. En el mismo sentido, y para incentivar el uso de este medio, debería hacer un esfuerzo de creatividad ideando un sistema de abono de transporte amplio, que sea extensivo a toda la población y no sólo a determinados colectivos muy concretos, como ocurre en la actualidad.

Para Ecologistas en Acción ninguna administración parece ser consciente de que, para cumplir con los compromisos adquiridos en la lucha contra el cambio climático, el ferrocarril convencional electrificado y alimentado por energías renovables es la pieza clave de la transición.

Por tanto, es necesario y exigible que esas inversiones se destinen a crear una red que interconecte todas las comarcas y que sustituya el tráfico rodado, modernizando las infraestructuras existentes y creando otras nuevas, en un plazo que permita la reducción de emisiones a un ritmo superior al 5 % anual. El objetivo propuesto por diversas organizaciones es el de una reducción mínima del 55 % de las emisiones para el 2030, lo que implicaría que debería reducirse notablemente el tráfico rodado para esa fecha, pero no existen planes de movilidad alternativa basados en el ferrocarril que encajen con dichos objetivos.

Por todo ello, Ecologistas en Acción insiste en que la región no necesita ningún AVE que continúe extenuando las arcas del Estado y sí necesita imperiosamente un tren sostenible, público y social accesible a toda la ciudadanía extremeña.