En primera persona.

Una propuesta de lectura…Desde niña he sentido una especial atracción por los lobos. Siempre he deseado su cercanía y hasta su encuentro en el bosque, a solas. Saberme parte de su tierra me ha dado el punto de salvajismo que me conecta con la Madre, me renueva y me revitaliza (Fragmento de Beatriz y la loba).

Concha López Llamas. Escritora, autora de Espejo Lobo* .Revista Ecologista 96.

Somos lo que hacemos y también lo que imaginamos, el resultado de un proceso vital desde el momento cero de nuestra existencia, fruto de una trayectoria de emociones y raciocinio que, en mi caso, comencé a trazarla desde la comarca zamorana de La Carballeda, mi manantial de energía para desarrollarme como humana en conexión con sus ríos, robledales y con el símbolo por excelencia de su vida silvestre, el lobo.

Espejo Lobo, libro de Concha López Llamas. Ilustación de portada Miguel Brieva.

Me estrené como escritora de narrativa con Bajo el dominio del río Negro. Mirada interior de una naturalista, trabajo de rescate personal cuando la mácula de la retina, en ambos ojos, se rompía y amenazaba con convertirme en una ciega funcional.

Enamorada de mi profesión como docente en el campo de las Ciencias de la Naturaleza, me quedé sin norte al tener que jubilarme, sometida a múltiples intervenciones quirúrgicas. ¿Quién era yo antes de ser profesora? ¿En qué locus amoenus había habitado hasta adentrarme en el fascinante mundo de la didáctica de las Ciencias? Decidí dar testimonio de aquel trabajo de retrospección en el que confiaba “a ciegas” y, durante el mismo, di conmigo: con la niña Mari Conchi, en comunión con el monte de la mano de su abuelo Teodoro; con Conchi, la adolescente y después estudiante de Biológicas; y con Concha, comprometida con la defensa de la Naturaleza.

Mi corazón seguía intacto, latiendo en el interior del robledal, a orillas del río Negro, en resonancia con el de quienes allí habitaban, lupus entre ellos. Él, mi iniciador en el pensamiento crítico, que apliqué con la fuerza que proporciona la adolescencia contra el de familiares y vecinos que se empeñaban en abatirlo, cual representante del maligno, cuando sus tripas solo necesitaban de alimento para sobrevivir en una tierra domesticada, ganada al monte, en el que las especies silvestres se mantenían a raya.

“El lobo había estado siempre a mi lado, alimentando mi yo imaginario, mi yo ecológico, mi yo humano en revisión constante”

Durante aquel tiempo de escritura me hice consciente de que el lobo había estado siempre a mi lado, alimentando mi yo imaginario, mi yo ecológico, mi yo humano en revisión constante para impedir lo que la filósofa y ecofeminista australiana Val Plumwood denominó como “hiperseparación” entre sapiens y el resto de las especies del planeta.

Naturaleza animal

Desde muy joven fui consciente de mi naturaleza animal. Sin duda, eso me permitió abordar con total naturalidad mi segunda novela Beatriz y la loba. Beatriz, una joven de Zamora, y Oak, una lobezna nacida en la Sierra de la Cabrera leonesa, pierden a la vez los sustentos necesarios para la vida. Ambas confluyen en la comarca zamorana de la Carballeda en la que la violencia de género y de especie se constituye en el hilo que entrecruza sus vidas. En el trayecto vital que realiza cada hembra se van definiendo aspectos esenciales de la cultura propia de cada especie y de los efectos que se generan por la interacción entre ambas.

Lobo. Ilustración Javier Espinosa.

Desde la Ecocrítica (estudio de la literatura, con criterios ecológicos) se entendió lo que me había propuesto: tratar en igualdad a los dos personajes femeninos, mujer y loba, y mostrar al ecosistema de la Carballeda como otro personaje protagonista de la historia, y no solo como un marco en el que se desarrolla la trama. Junto a Beatriz y a Oak recorrí buena parte del territorio nacional, haciendo presentaciones o talleres en relación con el libro.

“Lo vislumbré como revulsivo contra un proceder patriarcal que segrega y extermina al resto de las especies y ecosistemas; como invitación a repensarnos”

Salieron a recibirnos expertas y expertos en el mundo de la violencia de género, del lobo, del ecofeminismo, la ecocrítica o del maltrato animal, ampliando de forma exponencial, con cada encuentro, mis conocimientos sobre la ecología, etología, zoología, filosofía, ecofeminismo, feminismo o antiespecismo. En este trayecto profundicé en el conocimiento de lupus, de su dinámica poblacional y de los conflictos que se generan por la coexistencia entre las dos especies. Conforme esto pasaba me iba sintiendo preparada para promover más conciencia a favor del lobo y en contra de una cultura patriarcal que, en palabras de Yayo Herrero, “le ha declarado la guerra a los cuerpos y a los territorios”.

Proceder patriarcal

Así comencé a concebir Espejo Lobo. Lo vislumbré como herramienta para la conservación de Canis lupus signatus; como revulsivo contra un proceder patriarcal que segrega y extermina al resto de las especies y de los ecosistemas; y como invitación a repensarnos como seres humanos, dispuestos a poner en valor al otro y aprender de él.

Catorce son las historias de ficción que conforman Espejo Lobo, ubicadas en aquellos entornos de la península ibérica, incluido Portugal, donde el lobo coexiste con el ser humano, en las que se dan a conocer las diferentes causas que hacen peligrar su salud etológica y hasta su supervivencia: ganadería extensiva, regulación-control de la especie, caza, veneno, fuego o furtivismo, entre otros. Y quince son los expertos y expertas en el mundo de Canis lupus que adjuntan su análisis sobre la problemática destacada en las historias al final de cada relato.

Ficción y realidad en diálogo para deconstruir el tóxico y eterno enfrentamiento entre la razón y la emoción. Cuando en 2010 creí que se me cerraba la posibilidad de hacer docencia en temas medioambientales, la vida, en permanente evolución, me permitió reinventarme desde la narrativa ecofeminista para seguir promoviendo conciencia sobre la imprescindible biodiversidad conforme nos resignificamos como seres plenamente ecodependientes.

* Espejo lobo ha sido publicado recientemente por la editorial de Ecologistas en Acción, Libros en Acción.