Ecologistas en Acción denuncia que el escaso tráfico que vaya a absorber la Autopista Dos Mares hará que no resulte una inversión rentable socialmente. Es decir, salvo que existan operaciones urbanísticas asociadas a la misma, los tráficos previstos no justifican esta nueva infraestructura que promueve el Ministerio de Fomento, y mucho menos su fortísimo impacto ambiental.

Ecologistas en Acción ha presentado alegaciones a las consultas previas del Estudio informativo de la Autopista Dos Mares, en el tramo que va desde la Autovía de la Meseta hasta Miranda de Ebro. Esta autopista recibe este nombre porque sería un corredor de conexión del eje cantábrico con el valle del Ebro y el Mediterráneo, desde Cantabria, pasando por Castilla y León, País Vasco, La Rioja, Navarra, Aragón y la Comunidad Valenciana.

Para esta organización, las infraestructuras viarias para acceder desde Cantabria al valle del Ebro y la costa mediterránea a través de vías de alta capacidad están sobredimensionadas y son ya más que suficientes. El acceso por Bilbao, por la A-8 y AP-68 representa hoy día la mejor disponibilidad de acceso, a pesar de los problemas ocasionales de congestión en la ronda sur de Bilbao, un lugar que sólo supone un corto tramo del recorrido total.

La solución prevista por el Gobierno vasco para solucionar estos problemas de congestión, la denominada ronda Supersur (y a la que también se opone Ecologistas en Acción), sólo paliará el problema a muy corto plazo pero no solucionará los problemas pandémicos de movilidad, basados en un cada vez mayor uso del coche. Pero, en cualquier caso, subrayamos que si se realiza la Supersur los tráficos que pudieran hacer viable el proyecto Dos Mares sólo provendrían de las zonas central y occidental de Cantabria y oriental de Asturias, porque todos los que partan de la zona oriental de Cantabria tendrían que dar un enorme rodeo.

Y por si esto no fuera suficiente, para cuando la Autopista Dos Mares entrase en funcionamiento, habría otros dos accesos más: el primero, por la A-67 hasta Osorno y desde ahí por la autovía autonómica A-231 a Burgos y de Burgos a Logroño con la propuesta que se recoge en el Plan Estratégico de Infraestructuras y Transporte (PEIT).

Ambientalmente la autopista Dos Mares resulta sumamente dañina porque podría llegar a afectar a numerosos Lugares de Importancia Comunitaria (LIC) y Zonas de Especial Protección para las Aves (ZEPA), espacios naturales comprendidos en la Red Natura 2000, declarada por la Unión Europea. La afección en este tramo estudiado se reparte entre cuatro Comunidades Autónomas: Cantabria (3 LIC y 1 ZEPA), Castilla y León (7 LIC y 5 ZEPA), País Vasco (5 LIC y 1 ZEPA) y La Rioja (2 LIC y 1 ZEPA).

Según nuestro criterio, en el Estudio de Viabilidad de la Dos Mares se deberá justificar pormenorizadamente la rentabilidad social de este proyecto, de forma que no se reduzca únicamente a su rentabilidad económica, por la mayor eficiencia del sistema de transporte y los ahorros de tiempo, sino que recoja una evaluación completa de la reducción de impactos ambientales no deseados, la contaminación y el ahorro energético. Además, es imprescindible que se valore la opción cero, esto es, la de no construir ninguna nueva autopista.

Por tanto, hoy por hoy la autopista no resultaría rentable dados los tráficos previstos, ni razonable desde el punto de vista de las necesidades de movilidad, ni mucho menos atendiendo a su desmesurado impacto ambiental. Por ello, Ecologistas en Acción teme que el proyecto enmascare fuertes operaciones urbanísticas que podrían desarrollarse de forma paralela en torno a espacios de altísimo valor ambiental y paisajístico, como son Alto Campoo y la enorme lámina de agua que constituye el Embalse del Ebro.

Es decir, un proyecto tan aberrante en lo económico, social y ambiental sólo se entiende como reclamo para otras actividades como las urbanísticas y de ocio ligadas a la estación de esquí o al embalse. Además, estas actividades se unirían a las renovadas sinergias que se generarán con la inminente apertura de la Autovía de la Meseta sobre la franja costera en el espacio comprendido entre Suances y Unquera.