• Ecologistas en Acción pide a la alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, que no vuelva a cerrar la presa número 9 del río Manzanares, dado el gran impacto ambiental que generó. 
  • Empeorar el estado ecológico del río mediante el embalsamiento de un tramo incumpliría la normativa medioambiental y sería sancionable.

El cierre a principios de julio de la presa número 9 del tramo urbano del Manzanares, con la única finalidad de permitir la práctica del remo por parte de un reducido número de personas, supuso la inundación de 1.800 metros del cajero del río (un 25 % de la longitud total del tramo urbano). Esto provocó que desaparecieran vegetación y fauna e interrumpió la función del río como corredor ecológico, a través de la ciudad de Madrid, entre los espacios naturales protegidos que hay al norte de la ciudad y el Parque Regional del Sureste, situado al sur.

Asimismo, la actuación supuso la creación de una gran lámina de agua estancada, en la que se produjo un deterioro rápido de su calidad, así como la aparición de malos olores. Afortunadamente, el Ayuntamiento de Madrid respondió a las demandas de miles de personas (se recogieron más de 21.000 firmas en 12 días) que reclamaban la reapertura de la presa y procedió a la reapertura de la presa a primeros de agosto.

Actualmente el río corre libre de nuevo a través de la ciudad de Madrid, la calidad del agua ha mejorado y puede observarse el fondo. Ecologistas en Acción ha comprobado que su función como corredor ecológico ya se ha restablecido, al menos para los peces. El contorno de las islas y orillas se ha mantenido y ya están siendo colonizadas por la vegetación y la fauna propia de los medios fluviales. El corto periodo de tiempo que el río ha permanecido embalsado está permitiendo que los daños ambientales generados sean reversibles a corto plazo, lo que no hubiese ocurrido si el periodo de inundación se hubiese prolongado durante varios meses.

Por otra parte, Ecologistas en Acción quiere recordar al Ayuntamiento de Madrid que, si bien la calidad ambiental del río mejoró sustancialmente con la renaturalización del Manzanares, ello no le da derecho a posteriori a empeorar el estado ecológico del río mediante el embalsamiento de un tramo y su transformación en una lámina de agua estancada e inerte, pues ello constituye un incumplimiento claro de la Directiva Marco de Agua y de la Ley de Aguas, y que por tanto sería sancionable.

Ecologistas en Acción aplaude la sensibilidad ambiental y social que ha mostrado el Ayuntamiento de Madrid al revertir la medida, sensibilidad que también ha mostrado desde el primer momento el grupo municipal socialista. Por el contrario, grupos políticos como el PP, Ciudadanos y VOX han demostrado una carencia de sensibilidad ambiental y social que la organización ecologista espera que corrijan con el tiempo. La renaturalización de los tramos urbanos de los ríos es algo que se está llevando a cabo en cada vez más ciudades españolas y europeas al margen del signo político de los gobiernos municipales y regionales. En el caso de Madrid, el proyecto de renaturalización del Manzanares ha sido además un éxito claro, debido en buena medida a la magnífica respuesta ambiental que ha ofrecido el propio río. Ecologistas en Acción considera que es algo de lo que toda la ciudadanía madrileña debe sentirse orgullosa, ya que, después de más de 65 años, la ciudad de Madrid puede disfrutar de nuevo de un río natural y de verdad.