Ecologistas en Acción muestra públicamente su indignación ante la cínica pretensión de la empresa Aqualia-FCC de defender su nefasta gestión en la EDAR (Estación Depuradora de Aguas Residuales) de Barbate con afirmaciones tan falsas como inconsistentes, y cuando el resultado de su operación ha sido sancionado por la UE.

Aqualia gestiona la EDAR de Barbate-Zahara desde que en 2012 el Ayuntamiento de Barbate privatizó la gestión del servicio municipal de agua en su favor. En el contrato firmado por el entonces alcalde de Barbate, Rafael Quirós Cárdenas, y el representante de Aqualia, Lucas Díaz Gázquez, Aqualia se comprometía gestionar este servicio municipal en base a un pliego de cláusulas técnicas y administrativas que le obligaban a cumplir con los parámetros legales de depuración, lo que, en contra de lo que afirma, nunca ha hecho.

Ecologistas en Acción afirmó en su reciente comunicado que realiza un seguimiento de todas las EDARs de la provincia con datos reales y con inspecciones en las zonas de vertido, lo que Aqualia ha desmentido. Todos los años valoramos rigurosamente las analíticas realizadas por la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio (CMAyOT), comprobando que la EDAR de Barbate nunca ha cumplido con los niveles de depuración exigidos en la normativa estatal y de la UE. Y nunca es nunca, como se puede comprobar en el siguiente cuadro:

La DBO y la DQO miden el nivel de materia orgánica en el agua. En 2017, el agua que vertió al mar la EDAR de Barbate triplicaba el nivel máximo de DQO y multiplicaba por seis los de DBO. Se considera que un agua es residual si su DBO supera los 100 mg/L de O2.  Aqualia vierte al mar desde la EDAR agua de alcantarilla sin depurar.

Aqualia falta gravemente a la verdad al asegurar que “ni Aqualia ni el Ayuntamiento de Barbate han recibido ninguna sanción por incumplimiento de los niveles de las analíticas de la calidad del agua”. A la EDAR de Barbate le han incoado numerosos expedientes sancionadores:

  • Expediente de infracción 2004/2031 abierto por la Comisión Europea por incumplimiento del núcleo urbano de Barbate de la Directiva 91/271/CEE. Este expediente ha motivado una reciente y dura sanción de 12 millones de € contra España.
  • Expediente de infracción 2012/2100 abierto por la Comisión Europea por incumplimiento del núcleo urbano de Zahara de los Atunes de la Directiva 91/271/CEE.
  • Expediente sancionador DV-CA 05/14 incoado en 2013 por la CMAyOT contra el Ayuntamiento de Barbate por superación de los niveles de contaminación de las aguas vertidas por la EDAR.

Lo indignante es que esas sanciones no las paga Aqualia, sino el Estado español en el caso de las impuestas por la UE, y el Ayuntamiento en las de la Junta de Andalucía.

Además, habría que recordarle a Aqualia que existe un procedimiento judicial por delito ecológico ocasionado por los vertidos de la EDAR de Barbate, en el que están imputados el actual alcalde, Miguel Molina (PA), el anterior alcalde, Rafael Quirós (PSOE), y dos concejalas, una de ellas actual diputada provincial de Turismo.

El pliego de cláusulas del contrato suscrito por Aqualia para gestionar la EDAR de Barbate estipula claramente que debe: “Mantener el funcionamiento normal de la Estación depuradora de forma ininterrumpida, y consiguiendo en todo momento unos índices de depuración que correspondan, como mínimo, a los rendimientos normales y condiciones que se indican en el presente apartado y en la normativa de aplicación”. El reiterado incumplimiento de estos niveles de depuración se considera falta muy grave y debe conducir a sanciones a Aqualia y a la resolución del contrato.

Ecologistas en Acción defiende la alta calidad ambiental de la playa de Zahara, pero advierte del riesgo que corre si Aqualia sigue vertiendo aguas residuales altamente contaminadas por el emisario situado a pocos kilómetros. No es la carga contaminante de Barbate la que mantiene el litoral jandeño en buenas condiciones ecológicas, sino la alta capacidad de dilución del océano Atlántico y sus fuertes corrientes.

Por todo ello, pedimos al alcalde Miguel Molina que se queje menos de la pérdida de una bandera azul y sancione a Aqualia por no depurar las aguas residuales de Barbate y Zahara, por lo que cobra 622.725 € anuales de todos los barbateños, iniciando el proceso de remunicipalización del ciclo integral del agua, como prometió en campaña electoral, sin que Aqualia tenga derecho alguno de indemnización por haber incumplido el contrato.

Asimismo, reiteramos la necesidad de que el Ministerio de Transición Ecológica inicie lo antes posible las obras de la nueva EDAR que debe garantizar definitivamente la depuración de las aguas residuales de Barbate y Zahara, garantizando así la calidad de las aguas de sus afamadas playas.

Gráficas de las analíticas realizadas por la CMAyOT en 2017 de las aguas vertidas por la EDAR al mar, en las que se puede comprobar que siempre superan los niveles máximos permitidos.