La Junta de Castilla-La Mancha pretende ampliar a 2.000 metros la distancia de núcleo urbano para la instalación de macrogranjas. Una medida insuficiente que solo evitará algunas molestias a los vecinos más próximos.

Ecologistas en Acción de Guadalajara no para de escuchar al Consejero de Agricultura, Martínez Arroyo, anunciar que va a modificar el Decreto para ampliar la distancia mínima para la instalación de macrogranjas de 1.000 a 2.000 metros como medida estrella del gobierno regional para acallar la gran oposición social existente en todo Castilla-La Mancha contra la proliferación de macrogranjas, con graves impactos ambientales y sociales.

Desde Ecologistas en Acción consideramos que esta es un mínima medida que solo evitará algunas molestias para los vecinos, que seguirán viendo mermados sus recursos hídricos y respirando amoniaco, y consideramos que mientras no se modifique la línea de ayudas que se están dando a los promotores de estas macrogranajas, que a día de hoy suponen un 65 % de la inversión, con un máximo de 100.000 euros, se modifique la Ley de Evaluación de Impacto Ambiental para incluir los proyectos que superen las 1000 cabezas de ganado, se prohíba las instalaciones en zonas vulnerables por nitratos y en Red Natura 2000, los proyectos seguirán lloviendo por toda la geografía regional, que en apenas dos años superan los 220 proyectos.

Por ello, desde Ecologistas en Acción, pedimos al Consejero, y al Gobierno Regional, que apueste por subvencionar otro modelo de desarrollo rural sostenible, que no merme los recursos naturales, como el agua, no contamine las aguas y no moleste a los vecinos. Además es necesario un cambio normativo en la Evaluación Ambiental, que incluya restricciones importantes a estas instalaciones, algo que consideramos importante y necesario, justo ahora que se encuentra en información pública el Anteproyecto de Ley de Evaluación de Impacto Ambiental de Castilla-La Mancha.