El Ayuntamiento de Logroño a través de su Concejalía de Medio Ambiente y eficiencia energética ha contratado un estudio sobre las repercusiones en nuestra ciudad del cambio climático, con el fin de adoptar medidas que puedan mitigar sus efectos.

Sin conocer a fondo cuales son estas medidas, desde Ecologistas en Acción queremos proponer dos que nos parecen fundamentales y más eficaces y eficientes que las que se han mencionado, de instalar enchufes para coches eléctricos o cambiar la iluminación de las calles. Estas son meros parches que no van a la raíz del problema que no es otra que nuestro actual modelo de vida. Por eso consideramos que la única y principal medida que contribuiría a paliar los efectos del cambio climático es la de cambiar nuestros hábitos y eso solo se consigue con educación.

Nos parece de vergüenza el actual programa de Educación Ambiental de nuestro Ayuntamiento y eso que nos consta el esfuerzo que realizan las personas que desarrollan las actividades en La Grajera, los viveros o la Casa de las Ciencias. Pero si realmente queremos enfrentarnos al desastre que pueden vivir nuestros hijos y nietos en un futuro, debemos establecer un auténtico programa educativo que consiga auténticos cambios en nuestros hábitos de consumo y avance hacia un nuevo modelo de vida. Y para ello nuestro Ayuntamiento debería establecer y desarrollar un auténtico programa de Educación Ambiental coordinado con el que lleva a cabo el Gobierno de La Rioja con objetivos concretos dirigido al ámbito educativo principalmente, pero sin olvidar al resto de la población. Esto debería ser prioritario, todo lo demás es accesorio.

Y con el fin de ir adoptando medidas concretas y de efectos inmediatos, pedimos a nuestro Ayuntamiento que, de una vez por todas, cambie su actual modelo de gestión del arbolado en Logroño. La mayor parte de nuestras calles carecen de sombra lo que hace que aumente la temperatura y no se pueda transitar por ellas sin sufrir los efectos de la “malasombra” que predomina en nuestra ciudadque no es nada amable, en lo que se refiere a este aspecto. Si unimos esto la proliferación del aire acondicionado en pisos particulares que arroja más calor a la calle y consume electricidad a tope, podemos deducir que esa gestión del arbolado va en dirección contraria a las declaraciones que nuestro concejal realiza.

En el mismo periódico se da la noticia del avance de las obras de la plaza de Méjico y se insiste en que la salvaje corta de gran parte del arbolado se debía a que estaban enfermos. Siendo esto cierto, no lo es menos que la causa de que estuvieran enfermos fue la poda que se había realizado. Primero actúo para que enfermen y luego los remato. Una práctica bastante habitual en el modelo “malasombra” de gestión del arbolado. Y puestos a actuar, desde al Ayuntamiento se propone para esa plaza un proyecto de diseño donde se disponen unas pérgolas para que den sombra. Un nuevo desastre. Ninguna de las numerosas pérgolas que hay en nuestra ciudad da auténtica sombra y no dejan de ser elementos de diseño. Imaginemos esa plaza con un arbolado de gran porte que lo admite. Pensemos en una especie de Glorieta con una auténtica buena sombra. Pues no, diseño y malasombra. Es la forma de prepararnos para el aumento de temperatura que el estudio encargado por nuestro actual concejal predice.

En lo que se refiere al cambio climático, hay que dar un giro de 180º y actuar en materia de educación, para prepararnos para el futuro, y en materia de gestión del arbolado para mitigar los efectos del presente.