• En septiembre de 2017, Ecologistas en Acción y un particular denunciaron el inicio de las obras de un complejo residencial en un espacio protegido Red Natura.
  • En diciembre de 2017, el consejero de Medio Ambiente ordenó la nulidad de la autorización concedida por su propia Consejería, al haberse emitido contraviniendo la normativa urbanística vigente.
  • En el mismo mes, también por orden del consejero se requirió al Ayuntamiento de Valdemorillo la suspensión de los efectos de la licencia concedida, por ser nula, y la paralización de las obras.
  • El 28 de febrero, la alcaldesa de Valdemorillo se vio forzada a paralizar las obras de la mansión de Fuentevieja, de 2.360 metros cuadrados de superficie construida.
  • El lunes 3 de septiembre, la alcaldesa del municipio, ha permitido reiniciar las obras, a pesar de carecer de autorización de la Consejería de Medio Ambiente y con una licencia de obra suspendida por ella misma.

El 3 de septiembre, la alcaldesa de Valdemorillo ha permitido el reinicio de obras en la finca Fuentevieja, al noroeste del municipio, en el espacio protegido Red Natura, denominado Zona de Especial Conservación de las Cuencas de los ríos Alberche y Cofio. La finca es propiedad de la mercantil Fuenteladera S.A. Es una de las fincas más valiosas a nivel ambiental de la Comunidad de Madrid, por la diversidad y cantidad de aves protegidas que crían o campean (buscan alimento). Entre ellas destacan águila imperial, águila cazada, milano real, cigüeña negra. Todas ellas incluidas en el Catálogo Regional de Especies Amenazadas.

A juicio de Ecologistas en Acción, esta situación es irracional. Las obras carecen de calificación urbanística, la autorización que debe concederse, con carácter previo y preceptivo, por la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio. Esa calificación urbanística se anuló en diciembre de 2017, mediante la Orden 4813 del consejero, por permitir obras no autorizables, ni por la Ley del Suelo de la Comunidad de Madrid ni por el planeamiento urbanístico de Valdemorillo. En el mismo mes, la Consejería, mediante la Orden 4425 del consejero, requirió al Ayuntamiento de Valdemorillo a suspender los efectos de la licencia municipal por autorizar un supuesto “de nulidad radical y no convalidable” y a paralizar las obras. Es decir la licencia municipal había autorizado unas obras que no son autorizables y que no se pueden legalizar.

Ante esa situación y tras la presentación de múltiples denuncias y solicitudes de paralización por Ecologistas en Acción y por el particular denunciante, mediante decreto de 15 de febrero de 2018, la alcaldesa ordenó la suspensión de los efectos de la licencia y la paralización de las obras. La paralización se materializó el 28 de febrero de 2018.

Es decir, estamos ante un caso en el que las construcciones realizadas carecen de amparo legal alguno y no son legalizables porque no están permitidas ni por la Ley del Suelo ni por el planeamiento urbanístico municipal. Por tanto, son edificaciones cuyo futuro sólo puede ser la demolición. Sin embargo, la excusa de la alcaldesa, para permitir el reinicio de obras es impedir el deterioro de las edificaciones que han quedado a medio construir y evitar problemas de seguridad.

Bajo esta excusa carente de fundamento, Fuenteladera S.A, está aprovechando para terminar la mansión (2.360 metros cuadrados construidos) que inició en septiembre de 2017, después de demoler un un complejo agropecuario de interés histórico y arquitectónico que ya aparecía en los mapas militares de 1877.

Ecologistas en Acción, ha solicitado al Ayuntamiento de Valdemorillo la inmediata paralización de las obras. También han sido denunciadas ante el Cuerpo de Agentes Forestales de la Comunidad de Madrid. Hasta la fecha ninguna administración ha tomado medidas.

La organización considera que ante estos graves sucesos y ante la evidencia de que el ánimo del consistorio es permitir la consolidación de un complejo residencial carente de cobertura legal, sólo cabe denunciar los hechos por vía penal.