Verdemar-Ecologistas en Acción señala que el vertido de hidrocarburos (lixiviados con contenido de lubricante usado de vehículos de aspecto viscoso y disuelto en agua formando una extensa película) se acumuló en el caño colector de aguas donde confluyen los arroyos Charcones y el arroyo Cañada Honda en El Zabal Alto, el pasado viernes 7 del presente mes. El cauce transcurre soterrado bajo la pendiente donde quedan ubicadas las naves industriales hasta salir a la luz en la zona indicada. El olor que genera el vertido es perceptible desde la carretera. Las márgenes y vegetación fluvial se presentan impregnadas de este hidrocarburo residual que, probablemente tenga origen en algún emisario ilegal desde (presuntamente)  cercanas a la zona del vertido.

Los hidrocarburos vertidos en la mar constituyen un grave peligro para el medio ambiente, Verdemar quiere recordar que los arroyos desembocan en la playa del Puerto, muy cerca del mismo. Los recursos amenazados comprenden las áreas ecológicamente importantes, las pesquerías, áreas de destacada belleza natural, instalaciones industriales y las áreas utilizadas para el recreo y el turismo.

Un vertido de hidrocarburos puede representar un peligro inmediato al ser causa de daños y mortalidad para pájaros y mamíferos marinos y al ejercer una influencia de toxicidad sobre la vida subacuática.

Los hidrocarburos que consiguen disolverse en el agua se dispersan rápidamente hasta alcanzar concentraciones por debajo del nivel de toxicidad aguda, pero pueden ser absorbidos por los organismos y afectar a su fisiología, comportamiento, potencial reproductivo y supervivencia.

Los hidrocarburos pueden también llegar hasta el sedimento, donde pueden persistir durante muchos años y afectar a los organismos que viven en el lecho marino y sus proximidades (bentos).

Ahí vive, se alimenta y  refugia durante todo el año una camada de Ánades con polluelos. Los animales están impregnados de este residuo tóxico y acabarán ingiriéndolo, con el riesgo de intoxicación y posterior muerte. Suelen hincar el pico en el lecho y la vegetación para alimentarse y reponerse de minerales y acaban tragando el agua y lodo contaminado. Además, el entorno presentado un aspecto lamentable por la falta de higiene urbana. Residuos sólidos, embases, plásticos, latas… esparcidos y apilados en el cauce y entorno. La comunidad de vecinos del Zabal parecen estar acostumbrada a esta estampa y no conmoverse por la protección y mejora de su propio entorno.

Hacemos hincapié en la importante implicación de los ciudadanos en el cuido y mantenimiento de lo que realmente sigue siendo parte de su casa como es: su entorno natural. Queremos hacer  especial hincapié en la retirada de la camada de patos por parte de responsables ambientales de la Junta de Andalucía para su recuperación y traslado a zonas adecuadas con mejores condiciones de habitabilidad.

Desde Verdemar-Ecologistas en Acción se ha cursado la correspondiente denuncia por los hechos anteriormente mencionados a la Consejería de Medio Ambiente a través de la Delegación Territorial de Medio Ambiente.