4 años de retraso en la elaboración y aprobación del plan de acción selectiva

El Decreto 13/2014, de 18 de febrero, por el que se aprueba el Plan Rector de Uso y Gestión del Parque Nacional de Monfragüe establece que en el plazo de dos años se elaborará un Plan de Acción Selectiva que se configurará como el marco estratégico en el que se encuadrarán los Programas de Acción Selectiva que sea necesario ejecutar. 4 años después lamentan que seguimos sin dicho documento.

Baja efectividad de las monterías con rehalas para el control poblacional

Según la coordinadora de ONG de Extremadura, en la que participa Ecologistas en Acción, además de ser acciones con un importantísimo impacto en el medio, los datos que muestra la Junta de Extremadura indican que en los últimos diez años las monterías no han sido capaces de llegar a los ejemplares a abatir, especialmente en el caso de las ciervas (con una efectividad menor al 40 %) y los jabalíes, que a pesar de que el cupo es ilimitado, debido a su altísima población y su alto grado de incidencia en tuberculosis han sido capturados un 50 % menos de ejemplares que los ciervos.

Estos datos muestran claramente que el diseño y autorización de las acciones de control poblacional según las ONG responden antes a un interés cinegético que a los objetivos para los que están diseñando.

No asegurada la presencia de agentes del medio natural

Tal y como se especifica en el Programa de Acción Selectiva los agentes del medio natural velarán por el correcto desarrollo de las acciones en la medida de sus posibilidades. Por lo tanto, no está asegurada la necesaria vigilancia que garantice el cumplimiento de las condiciones que acompañan a cada acción de control poblacional.

Captura de machos sin justificación técnica

Según se recoge en el propio decreto, de acuerdo a los datos aportados por el SES se deduce que la tuberculosis en ciervo está en un 2 % – 3 % y en jabalí alcanza hasta un 25 % de media y la sex-ratio sesgada hacia las hembras es general, detectándose, en ocasiones, 6 veces más hembras que machos.

Sin embargo, se argumenta que por razones sanitarias se autoriza la captura de machos, dado que la incidencia en machos es superior a las hembras.

De nuevo, para estas asociaciones si se actuara por razones sanitarias el plan de control poblacional estaría centrado en la eliminación del jabalí, y no en la de los ciervos macho.

Escaso apoyo a otros métodos de control poblacional efectivos

Aunque en los últimos años se han instalado capturaderos para jabalí con alta efectividad en terrenos públicos del Parque Nacional, este método no se ha propuesto para terreno privados que no son capaces de controlar la población de jabalíes a través de monterías.

Del mismo modo, los recechos, con resultados altamente satisfactorios y con un impacto mucho menor en el entorno, no son promovidas en este Programa de Acción Selectiva.

Observan nuevamente como los intereses cinegéticos están por encima de criterios de efectividad.

Publicidad engañosa sin consecuencias reales

Tal y como se recoge en el DOE nº 154 de 8 de agosto, “considerando que un control poblacional puede ser objeto de venta, en caso de publicidad previa, en redes sociales o similares, se indicará claramente que se trata de control poblacional y se indicarán los cupos y especies que pueden ser abatidas. De no aparecer claramente especificados dichos requisitos y considerarse publicidad engañosa, el hecho podrá ser objeto de denuncia tramitándose el correspondiente expediente sancionador” Es decir, publicitar un control poblacional como una actividad cinegética comercial, sólo tiene como consecuencia la posibilidad de que se tramite una denuncia

Por todo ello, la coordinadora de ONG solicita:

  • Que se comience lo antes posible la elaboración del Plan de Acción Selectiva, que lleva más de 4 años de retraso.
  • Que se prioricen las acciones con mayor eficacia y menor impacto, es decir, que se excluyan las monterías por rehalas y se fomenten otras acciones de control más efectivas.
  • Que se eliminen las capturas de ciervos macho, ya que no existe ninguna justificación técnica con un objetivo de control poblacional.
  • Que se garantice la presencia de agentes del medio natural en todas las acciones de control y durante toda su duración.
  • Que se informe al SEPRONA con anterioridad de todas las acciones de control para que puedan apoyar en las labores de vigilancia.
  • La constatación de publicidad engañosa suponga, igual que en el caso de alimentación suplementaria la suspensión de colaboración con la finca implicada