Verdemar-Ecologistas en Acción lleva denunciado en repetidas ocasiones este punto de residuos y parece que las malas prácticas ciudadanas se incrementan. Cierto que el Ayuntamiento linense conoce la grave problemática y al menos, a pesar de las sabidas dificultades por escasez de recursos y presupuesto muy ajustado, tiene que imponerse de manera determinante y hacer cumplir las ordenanzas correspondientes a higiene urbana, seguridad y medio ambiente. Hablamos de un ecosistema muy sensible a la la actividad humana y que cuenta con varios arroyos, manto vegetal y masa forestal, hábitat de una fauna diversa y perenne, conectando con la falda sureste de Sierra Carbonera.

Gestionar adecuadamente los Residuos Sólidos Urbanos  (RSU) es uno de los mayores problemas de muchos municipios en la actualidad. El tratamiento moderno del tema incluye varias fases:

  • Recogida selectiva.- La utilización de contenedores que recogen separadamente el papel y el vidrio está cada vez más extendida y también se están poniendo otros contenedores para plásticos, metal, pilas, etc. En las comunidades más avanzadas en la gestión de los RSU en cada domicilio se recogen los distintos residuos en diferentes bolsas y se cuida especialmente este trabajo previo del ciudadano separando los diferentes tipos de basura. En esta fase hay que cuidar que no se produzcan roturas de las bolsas y contenedores, colocación indebida, derrame de basuras por las calles, etc.
  • Recogida general.- La bolsa general de basura, en aquellos sitios en donde no hay recogida selectiva, o la que contiene lo que no se ha puesto en los contenedores específicos, se deposita en contenedores o en puntos especiales de las calles y desde allí es transportada a los vertederos o a las plantas de selección y tratamiento.
    Plantas de selección.

En los vertederos más avanzados, antes de tirar la basura general, pasa por una zona de selección en la que, en parte manualmente y en parte con máquinas se le retiran latas (con sistemas magnéticos), cosas voluminosas, etc

  1. Reciclaje y recuperación de materiales.- Lo ideal sería recuperar y reutilizar la mayor parte de los RSU. Con el papel, telas, cartón se hace nueva pasta de papel, lo que evita talar nuevos árboles. Con el vidrio se puede fabricar nuevas botellas y envases sin necesidad de extraer más materias primas y, sobre todo, con mucho menor gasto de energía. Los plásticos se separan, porque algunos se pueden usar para fabricar nueva materia prima y otros para construir objetos diversos.
  2. Compostaje.- La materia orgánica fermentada forma el “compost” que se puede usar para abonar suelos, alimentar ganado, construir carreteras, obtener combustibles, etc. Para que se pueda utilizar sin problemas es fundamental que la materia orgánica no llegue contaminada con sustancias tóxicas. Por ejemplo, es muy frecuente que tenga exceso de metales tóxicos que hacen inútil al compost para usos biológicos al ser muy difícil y cara su eliminación.
  3. Vertido.- El procedimiento más usual, aunque no el mejor, de disponer de las basuras suele ser depositarlas en vertederos. Aunque se usen buenos sistemas de reciclaje o la incineración, al final siempre quedan restos que deben ser llevados a vertederos. Es esencial que los vertederos estén bien construidos y utilizados para minimizar su impacto negativo. Uno de los mayores riesgos es que contaminen las aguas subterráneas y para evitarlo se debe impermeabilizar bien el suelo del vertedero y evitar que las aguas de lluvias y otras salgan del vertedero sin tratamiento, arrastrando contaminantes al exterior. Otro riesgo está en los malos olores y la concentración de gases explosivos producidos al fermentar las basuras. Para evitar esto se colocan dispositivos de recogida de gases que luego se queman para producir energía. También hay que cuidar cubrir adecuadamente el vertedero, especialmente cuando termina su utilización, para disminuir los impactos visuales.

Los vertederos incontrolados entiende Verdemar-Ecologistas en Acción que desde hace ya demasiados años la costumbre se mantiene utilizar vertederos incontrolados en las afueras de las localidades para eliminar buena parte de los residuos sólidos que se produce, sobre todo, en poblaciones pequeñas y medianas. Se vierte según el grupo ecologista cualquier tipo de basura doméstica, escombros, restos vegetales, pilas o cualquier otro desecho habitual. Estas zonas carecen de vigilancia y seguimiento, circunstancia que derivaba en importantes impactos medioambientales y sociales. Su presencia es sinónimo de focos de roedores y de insectos, de peligro de combustión y de incendios forestales, de emisión a la atmósfera de gases contaminantes y malos olores, degradación de suelos, contaminación de acuíferos y aguas superficiales, y de degradación del paisaje.

Hay que tomar medidas contundentes y sancionar a los infractores como merece. Alertar de la aplicación de la normativa penal contemplada en las Ordenanzas Municipales, parcelar el entorno con mallas o incrementar la vigilancia de manera rutinaria… es decir buscar medidas preventivas. A esto habría que ir de la mano de mucha conciencia y educación ambiental además de sentirnos parte de nuestro entorno.