El tratamiento de residuos tóxicos de la empresa Distiller S.A., la actividad de otras empresas contaminantes de la atmósfera en Ólvega, y la detección anómalas concentraciones de tolueno, xileno y benceno en el polígono industrial hacen aconsejable que haya una medición continúa de inmisiones de estas sustancias y de otras aún más tóxicas. Con ello se aseguraría la calidad del aire y la salud de los vecinos y trabajadores de Ólvega.

Las denuncias, quejas y avisos al 112 por olores irritantes, y las acciones institucionales realizadas por ASDEN-Ecologistas en Acción de Soria y por los vecinos de Ólvega han motivado a la Junta de Castilla y León a investigar la calidad del aire que se respira en Ólvega y las anomalías en el funcionamiento e instalaciones de Distiller. Actuación a la que se había negado el alcalde de Ólvega cuando desde hace años los vecinos le protestaban verbalmente por los perniciosos olores industriales en sus casas.

Finalmente la Junta de CyL instaló una estación medidora de la calidad del aire que estuvo primero ubicada en las inmediaciones de Distiller entre el 10 de noviembre y el 14 de diciembre de 2016; y luego entre el 14 de diciembre de 2016 al 26 de enero de 2017 en el centro del pueblo junto a la guardería escolar.

Los resultados de tales mediciones y sus conclusiones fueron publicados en el mes de junio de 2017 en la página web de la Junta de CyL, y pasaron desapercibidas en el informe anual de calidad del aire de CyL del año 2016.

De las conclusiones del informe destacamos:

1.- No se han superado los valores límite de protección a la salud a la población durante la medición

2- En relación a la presencia de tolueno y xileno en la atmósfera del Polígono Industrial, el informe reconoce que las concentraciones son llamativos, pero no exceden los niveles legales inmisión porque simplemente no existen tales niveles ni obligación de cumplirlos.

3- Por la regularidad diaria y semanal de sus picos de concentración, el informe los relaciona con una actividad industrial.

Para interpretar los resultados hay que considerar que:

a) La presencia de la estación móvil de medición de la calidad del aire en Ólvega fue comunicada previamente a las empresas afectadas.

b) Durante ese periodo los vecinos no sintieron los olores irritantes.

c) Con posterioridad y a lo largo del año 2017 volvieron a ser frecuentes los olores irritantes, tal y como algunos vecinos hicieron constar al servicio de emergencias 1.1.2. A pesar de lo cual la Junta de CyL (que se sepa públicamente) no ha adoptado ninguna medida cautelar hasta la fecha

A Ecologistas en Acción nos llama la atención que el informe aún detectando una anómala presencia de Tolueno, no expone sus repercusiones para la salud, ni plantea ampliaciones de estudios sobre su presencia en la atmósfera, o medidas para localizar con certeza al foco emisor; como cabría esperar.

Las máximas concentraciones de tolueno registradas fueron de 20,5 µg/m³. Para hacernos una idea, se corresponde con la contaminación de las calles con abundante tráfico de Valladolid. Ahora bien, su olor sólo es detectado por el olfato humano cuando supera los 1000 µg/m³, lo cual nos da idea de las concentraciones presentes en Ólvega cuando lo han detectado los vecinos en sus casas. En todo caso se superaría al valor guía de 260 µg/m³ que establece la OMS, a falta de valores legales en España.

El tolueno es un compuesto orgánico volátil mutagénico que además produce efectos graves sobre el sistema nervioso. En exposiciones únicas a tolueno o exposiciones repetidas durante unas semanas puede producir dolores de cabeza, somnolencia y puede alterar la capacidad para pensar claramente.

En Ólvega algunos vecinos han constatado tales síntomas, e incluso algunos más graves como irritación de las vías respiratorias y de los ojos, mareos y nauseas, lo cuál indica que las concentraciones de tolueno solo o en compañía de otros gases más tóxicos eran mucho más elevadas que los 1000 µg/m³.