• Coincidiendo con el Día Sin Coches, que se celebra cada año el 22 de septiembre, y el aniversario del ‘dieselgate’, Ecologistas en Acción ha organizado una actividad para permitir a la ciudadanía conocer las emisiones reales de sus vehículos en Madrid, Barcelona, Valencia, Zaragoza, Valladolid, Melilla y Murcia.
  • Las personas que han participado se han sorprendido al comprobar que incluso los vehículos diésel más modernos siguen siendo muy contaminantes.

La actividad tenía el objetivo de proporcionar información veraz a la ciudadanía sobre los efectos que tiene en el aire de nuestras ciudades el ‘dieselgate’ o el incumplimiento generalizado de los límites de emisiones contaminantes permitidas en los vehículos tanto antiguos como modernos cuando se miden sus emisiones en condiciones reales de conducción.

Desde que hace tres años, en septiembre de 2015, estallara el escándalo de las emisiones de Volkswagen se han realizado multitud de estudios que demuestran que la mayoría de los vehículos, en especial los diésel, emiten muchos más gases contaminantes de lo permitido. Quizá el más amplio de todos sea el realizado por la Iniciativa TRUE, un proyecto de varias organizaciones (entre ellas el ICCT o la organización de megápolis C40) que trabajan para proporcionar información veraz e independiente sobre emisiones de los vehículos. Este proyecto, que ha realizado un estudio muy completo con 370.000 vehículos, proporciona una herramienta para calcular las emisiones reales de prácticamente cualquier vehículo.

Utilizando esta sencilla herramienta activistas de Ecologistas en Acción han proporcionado a decenas de personas en Madrid, Barcelona, Valencia, Zaragoza, Valladolid, Melilla y Murcia una clasificación de sus vehículos según las emisiones que tienen en realidad sus vehículos. Los vehículos menos contaminantes recibieron una pegatina verde. Entre ellos no han podido encontrar ningún vehículo diésel. Los más contaminantes recibieron una pegatina roja, lo que ha ocurrido para casi todos los vehículos diésel y los de gasolina más antiguos. Algunos vehículos están entre ambas clasificaciones y han recibido una pegatina naranja.

Según Francesco Cortese, activista de Ecologistas en Acción, “muchas personas se han sorprendido al ver que su coche diésel de dos años y etiqueta C fuera muy contaminante. Han escuchado tanto en la publicidad y a los fabricantes que los diésel modernos no contaminan que les costaba creérselo”.

Nuria Blázquez, responsable de la campaña ‘Mejor sin diésel’ de Ecologistas en Acción, ha añadido que “el Estado debería proporcionar esta información y reformar las etiquetas de la DGT, porque tal como están no hacen más que legitimizar el fraude del ‘dieselgate’”.