La Comunidad de Madrid recibió la etiqueta “Wildlife States” a la gestión del Parque Regional del río Guadarrama. Sin embargo, son muchas las noticias durante los más de 19 años desde su creación que ponen en tela de juicio, el modelo de gestión de este espacio protegido y, en general, la política de protección en la Comunidad de Madrid.

El 12 de septiembre se entregó a la Comunidad de Madrid la Wildlife States por su gestión del Parque Regional. La etiqueta “evalúa la gestión del paisaje, la fauna, los recursos naturales renovables y los aprovechamientos”. Es un reconocimiento a la gestión cinegética en mayor medida.

Desde Ecologistas en Acción explican que esta noticia es “una manera de manipular la realidad del día a día de la gestión de este Parque Regional”, por ello recuerdan que el pasado 5 de julio la Asamblea de Madrid aprobó una Propuesta No de Ley para que en el plazo de un año se apruebe el Plan Rector de Uso y Gestión (PRUG) del Parque Regional de río Guadarrama y su entorno y se le dote de un Centro de Educación Ambiental -siendo el único Parque de la Comunidad que carece de él-. “No se entiende la entrega de un reconocimiento a la buena gestión, cuando el Parque lleva 19 años sin Plan de Gestión, obligatorio por ley” añade el portavoz de Ecologistas en Acción Suroeste, Raúl Navarrete.

Además, indican desde la asociación ecologista que el hecho de que la gestión esté privatizada, en manos de empresas, genera importantes conflictos laborales que repercuten negativamente sobre la conservación del espacio protegido. En este sentido, la organización señala el descontento existente por la labor del Conservador de este espacio protegido y de la Subdirección de Espacios Protegidos de la Consejería de Medio Ambiente.

La Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio lleva 3 Consejeros en un año: Jaime González Taboada, Pedro Rollán y Carlos Izquierdo. Navarrete indica que “este hecho hace difícil poder colaborar con la administración. Y es que desde sindicatos, colectivos vecinales y organizaciones ecologistas llevan años reivindicando mejoras en este espacio natural”. Muchas son las situaciones que les hacen trabajar en este sentido, tales como:

  • Aprovechamientos como el de la finca Bacares (V.Odón/Brunete) donde en diciembre de 2016 se taló el pino en el que criaba un águila imperial.
  • Se destruyó una colonia de topillo de Cabrera o iberón, ambas especies en peligro de extinción.
  • Más de 15 años vertiendo agua residual en el arroyo de la Vega procedentes de la urbanización El Bosque y la Universidad Europea al destruir su depuradora tras renovar la carretera M 501.
  • Toneladas de residuos en el río Guadarrama y por todo el espacio protegido.
  • Proliferación de plantas y animales exóticos invasores.
  • Usos no permitidos dentro del Parque Regional – campos de polo, celebraciones de bodas, circulación de vehículos a motor,…-
  • Vías Pecuaria cortadas.
  • Invasión de nuevos desarrollos en zona de Protección y Mejora.
  • Presa del río Aulencia colmatada de lodos tóxicos.
  • Furtivismo.
  • Autorización de pruebas deportivas que deterioran los cauces de los arroyos y terreno forestal. Etc.
  • Eliminación del Patronato del Parque Regional en 2010.
  • No hay equipadas ni 30 sendas (la Consejería asegura que hay 37), hay miles de trípticos en un almacén deteriorándose que debían acompañar a esas rutas pero el Conservador prohibió su reparto.
  • En el último pliego de Prescripciones Técnicas del Parque desaparece el Área de Uso Público.
  • Exposición itinerante del Parque Regional que no se presta para su divulgación.
  • Casi dos años sin vigilancia los fines de semana y festivos, y desde diciembre de 2017 ningún día, al cambiar el pliego y dejar de tener vigilantes para tener jardineros. La lista es muy larga.

A Humberto Delgado -director general de Capital Natural de la Dirección General de Medio Ambiente de la Comisión Europea, que otorga esta distinción, quizá le parezca anecdótico todo lo expuesto pero esta es la realidad del Parque. A él, puede que le hayan contado otra o ni siquiera se hayan molestado. Se trata de blanquear una pésima gestión la Etiqueta “Wildlife States” es un premio a la desidia, la inacción y al caciquismo”. Concluye Raúl Navarrete.