Coincidiendo con el Día Internacional del Turismo, activistas de Ecologistas en Acción de Las Palmas de Gran Canaria, colectivo federado a Ben Magec-Ecologistas en Acción, y Un Barrio para Vivir desplegaron una pancarta a los pies del faro de Maspalomas en la que se leía: “El turismo es el problema, no la solución”. Con este contundente mensaje, las activistas criticaron el monocultivo turístico instaurado en las islas que, según sus propias palabras “basa su existencia en el crecimiento y desarrollo sin límites a costa del saqueo de los bienes comunes y de la precarización social”.

El turismo es el problema, no la solución

Desde los años 60, se impone en Canarias un modelo desarrollista basado en el binomio turismo-construcción. Desde entonces, el crecimiento exponencial y sin límites de la industria turística ha llevado a las islas a encabezar varios ranking. Entre ellos, el de visitantes: el año pasado arribaron al archipiélago 16 millones de turistas, lo que supone 8 veces la población residente. “El índice de presión humana en las islas orientales equivale a un turista por cada dos personas. Y a pesar de estas apabullantes cifras, la industria turística quiere más y más” comenta una de las activistas.

En el 2017 el gasto total derivado del turismo en las islas fue de unos 18 millones de euros, cifra mostrada como un éxito por el gobierno de canarias. Sin embargo, la realidad es que casi dos tercios de estos ingresos van a parar directamente a las arcas de touroperadoras y multinacionales turísticas.

El monocultivo turístico intensivo sigue exprimiendo el buen tiempo y los kilómetros de playas como el atractivo que, “junto a las exenciones fiscales y la mano de obra barata, hace de nuestro territorio un verdadero paraíso, pero un paraíso fiscal” matizan desde Ecologistas en Acción. Así, desde ambos colectivos comentan su preocupación ante unas cuentas que no cuadran.

Coincidiendo con el Día Internacional del Turismo, y aprovechando el emblemático faro de Maspalomas como icono de la zona turística sur de Gran Canaria, las activistas realizaron una performance en la que mostraron algunos datos que consideran fundamentales para entender y empatizar con el lema de la pancarta principal: “El turismo es el problema, no la solución”. Así, en otros mensajes, se hacía alusión al gasto público en promoción turística (900 millones de euros), frente a los 56 dedicados a la erradicación de la pobreza. “Teniendo en cuenta que la tasa de pobreza en Canarias es del 44 %, y de casi el 40 % en el caso de pobreza infantil, que se invierta dieciséis veces más en el marketing turístico que en nuestra gente es un ejemplo claro de falta de perspectiva por parte de nuestro gobierno” – apuntan desde los colectivos.

Y es que, a pesar del aumento de la rentabilidad turística, somos la tercera comunidad autónoma con más paro del país y padecemos en nuestro territorio un sobredimensionamiento de infraestructuras que generan a su vez grandes impactos ambientales. El turismo multiplica por cuatro el consumo de agua y aumenta gravemente la producción de residuos en un territorio limitado. Destruye nuestro litoral, nuestro campo, nuestra cultura y pervierte y mercantiliza nuestras vidas. Por todas estas y muchas más razones, desde Ecologistas en Acción de Las Palmas de Gran Canaria y Un Barrio para Vivir sostienen que “el turismo es el problema, no la solución”.