• El informe recién publicado por el IPCC muestra con claridad la necesidad de alcanzar las emisiones netas cero antes de 2045. Lo que debería forzar a la modificación de los compromisos de la Unión europea de reducir sus emisiones en un 80 % – 95 % para 2050 a reducir el 100 % en 2040.
  • La comunidad internacional debe incorporar este informe en la próxima cumbre del clima en Katowice donde debe establecer los mecanismos necesarios para lograr reducciones de las emisiones anuales por encima del 7 %.
  • La duplicación de muchos de los riesgos asociados en un incremento de la temperatura global de 2 ºC respecto a 1,5 ºC es razón más que suficiente para modificar el objetivo de París y alinearlo con el horizonte de 1,5 ºC.

Hoy el Panel Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) publica su informe sobre limitar la temperatura global por debajo de 1,5 ºC, cuyas conclusiones alertan de que “con la trayectoria de emisiones actuales y cumpliéndose los compromisos de los países hay un muy alto riesgo de superar un incremento de la temperatura global superior a 1,5 ºC respecto a los niveles preindustriales”. El informe añade que de cumplirse estos compromisos ese incremento de la temperatura se superará antes de 2040.

El IPCC se muestra especialmente crítico con la comunidad internacional y afirma que los compromisos del Acuerdo de París “son superiores a cualquier escenario compatible con limitar la temperatura global en 1,5 ºC”. Advierte además de que incluso no superando el 1,5 ºC de incremento de la temperatura global, las pérdidas de biodiversidad, el estrés hídrico, los fenómenos meteorológicos extremos o el incremento del nivel del mar seguirán en aumento debido a las emisiones acumuladas durante las pasadas décadas.

El texto aborda también cuál será la diferencia entre limitar el incremento de la temperatura global entre 1,5 ºC y 2 ºC. Así, deja patente como este medio grado de incremento es significativo, ya que de producirse aceleraría enormemente las consecuencias del cambio climático. Para Javier Andaluz, responsable de Clima y Energía de Ecologistas en Acción, “solo uno de los horizontes presentados por el IPCC, que establece un 66 % de posibilidades de mantenerse por debajo de 1,5 ºC, se puede considerar viable en términos sociales y climáticos”. Andaluz añade además que “aún cumpliendo este horizonte es necesario realizar alguna reducción adicional, ya que obliga a captar emisiones con posterioridad a 2050. A día de hoy no existen evidencias tan claras que permitan afirmar que esos niveles de captación neta puedan ser posibles”.

El Estado español tiene un papel relevante en este sentido, debido a la especial vulnerabilidad de la región mediterránea que establece con claridad este informe. De hecho, limitar el incremento de la temperatura global en 1,5 ºC reducirá a la mitad el estrés hídrico que sufrirá esta región durante las próximas décadas.

El informe del IPCC debería urgir a los gobiernos actuar. Un primer paso es que se reconozca la necesidad de alcanzar emisiones netas 0 globales en 2045, de forma que los países más industrializados como España deben alcanzarla antes de 2040. Esto requerirá un esfuerzo sin precedentes que consiga reducir las emisiones globales por encima del 7 % anual, ya que, al ritmo de emisiones actuales, en 12 años será imposible limitar la temperatura global en 1,5 ºC y en 18 años habremos garantizado superar los 2 ºC de incremento de la temperatura global. Una transformación mundial para frenar el cambio climático, que supone a su vez una oportunidad de desarrollo sostenible para las economías más vulnerables del planeta.


Consideraciones específicas sobre el informe de 1,5 ºC

– A diferencia de la quinta revisión del IPCC sobre el cambio climático, se introduce una nueva definición del periodo pre-industrial que genera un incremento de la cantidad de gigatoneladas de dióxido de carbono equivalente (GtCO2eq) que de ser emitidas garantizarían un incremento de la temperatura global de 1,5 ºC. Esta cantidad es lo que se conoce como presupuesto de carbono.

– Los horizontes presentados por el IPCC con probabilidades inferiores al 66 % no son compatibles con limitar la temperatura global por debajo de 1,5 ºC o 2 ºC.

– Aquellos horizontes que plantean una superación puntual de la temperatura global no son válidos para el cumplimiento del Acuerdo de París. El artículo 2 de este acuerdo dice con claridad que el objetivo es evitar que se produzca un incremento de la temperatura superior a 2 ºC, sin ninguna excepción ni límite temporal.

– Aunque las emisiones acumuladas hasta el momento actual parece que no conllevarán necesariamente un incremento de la temperatura global de 1,5 ºC, el tiempo de actuar se agota. Se deben alcanzar las emisiones neutras en 2045-2055.

– Este incremento de temperatura está provocando y provocará en muchas regiones que los días de calor extremo suban el doble que la media de la temperatura global. Asimismo se prolongará la duración de las olas de calor. Una realidad que será más evidente en las latitudes tropicales e intertropicales.

– El documento final respecto a las consecuencias (punto B.3) elimina la mención sobre que la superación del límite de 1,5 ºC supondrá pérdidas y daños irreversibles incluso cuando seamos capaces de revertir ese “exceso de temperatura” en 2100.

– El informe deja patente el enorme coste de superar 1,5 ºC y establece que los riesgos se duplican si el incremento de la temperatura alcanza los 2 ºC.

Entre estos riesgos debemos señalar:

1. Del 70 al 90 % de las barreras de coral se verán afectadas a 1,5 ºC de incremento de la temperatura, mientras que a los 2 ºC su desaparición parece asegurada.

2. Esta diferencia de 0,5 ºC es clave en los ecosistemas marinos. La acidificación y el calentamiento de los océanos resulta clave y muestra que a 2 ºC los riesgos se duplican. Por ejemplo, en las pesquerías, las pérdidas de capturas pasarán de 1,5 millones de toneladas en 1,5 ºC a los tres millones de toneladas en 2 ºC.

3. El incremento de la temperatura de 1,5 ºC a 2 ºC aumentará los riesgos sobre el agua y las inundaciones a 10 millones de personas.

4. Este incremento a 2 ºC respecto a 1,5 ºC aumentará en un 50 % el estrés hídrico de muchas regiones del planeta. El informe señala con claridad que una de las regiones más afectadas será la mediterránea. De hecho, en esta región este 0,5 ºC de diferencia puede marcar la diferencia entre la capacidad de adaptación o bien que se produzcan pérdidas irreversibles de importantes ecosistemas.

– Atendiendo al principio de precaución el presupuesto de carbono restante –es decir, la cantidad de emisiones que se pueden generar adicionales– es de solo 420 GtCO2 o de 570 GtCO2, dependiendo del modelo. Al ritmo de emisiones actuales (33 GtCO2/anuales) este presupuesto llegará a cero de 12 a 18 años.

– Este presupuesto de carbono no contempla las emisiones adicionales que se producirían de forma natural como consecuencia del incremento de las temperaturas, como pueden ser las más de 100 GtCO2 debidas a la desaparición del permafrost.

– Uno de los problemas en la definición de los horizontes es que todos ellos sobrepasan de alguna forma las emisiones que garantizan un incremento de 1,5 ºC. De hecho, el horizonte de 1,5 ºC establece reducciones netas de emisiones a través de la fijación de emisiones por los sumideros. En este sentido establece que las soluciones tecnológicas de captura y almacenamiento de carbono presentan numerosas restricciones para ser considerados dentro de la sostenibilidad. Mientras la mejora del estado de conservación de los ecosistemas si puede resultar importante para esa reducción, pero solo hasta cierto punto.

– Entre las medidas se señala con claridad la introducción de energías renovables, el mejor manejo de residuos y ecosistemas y la necesaria reducción de la demanda de energía. A pesar de la mención, el informe obvia cuantificar con claridad cuál debería ser esa reducción de la demanda de energía necesaria.

– El informe establece con claridad que las técnicas de geoingeniería como el manejo de la radiación solar no se pueden considerar como medidas adecuadas, pues someterían a enormes riesgos adicionales sobre los ecosistemas y las sociedades.

– El informe afirma con claridad que los compromisos de los países son insuficientes, ya que de cumplirse con todos los compromisos establecidos las emisiones en 2030 ascenderían a 52-58 GtCO2, cuando sería necesario que en 2030 bajasen de 25 a 30 GtCO2.

– El último capítulo aborda esta diferencia entre 1,5 ºC y 2 ºC en el cumplimiento de los Objetivos para el Desarrollo Sostenible, y establece con claridad que todos los indicadores se agravan enormemente con un incremento global de 2 ºC de la temperatura. Lo que es especialmente importante para alcanzar la erradicación de la pobreza y el hambre, el acceso al agua potable a la energía, así como el incremento de conflictos relacionados con el uso de recursos.

– Unas transformaciones económicas, sociales y culturales que además muestran mayor capacidad de ser también herramientas para el desarrollo de muchas sociedades. De hecho, según el informe, la mayoría de los indicadores económicos son más favorables limitando el incremento de la temperatura global a 1,5 ºC frente a los 2 ºC.

En este sentido, los próximos pasos del informe deben ser:

1. Incorporar las conclusiones del informe en la próxima COP24, de forma que no superar el presupuesto de carbono asociado al 66 % de posibilidad de limitar el incremento de la temperatura global en 1,5 ºC.

2. La Unión Europea, respondiendo a sus propios comentarios sobre el informe, debe replantear toda su estrategia a largo plazo para alcanzar emisiones neutras en 2040.

3. Hay que establecer mecanismos para garantizar que se inicie de forma inmediata el descenso de las emisiones globales en un ritmo superior al 7 % anual.