Ecologistas en Acción alerta tras detectar grandes concentraciones de Jacinto de agua en el arroyo al que vierte sus aguas el embalse del cortijo de la Corchuela (Dos Hermanas) que a su vez desemboca al brazo del Este, paraje natural de gran importancia para la conservación del área de influencia de Doñana.

A principios de siglo desde Ecologistas en Acción ya se denunció a la Consejería de Medio Ambiente que la presencia de Jacinto en el embalse de la finca cortijo de La Corchuela podría provocar su expansión hacia la marisma de Doñana, dada la manifiesta capacidad de esta especie de colonizar de forma masiva láminas de agua. Nos consta que hubo alguna actuación pero visto lo ocurrido, sin la necesaria contundencia de erradicación y sin el debido seguimiento de la misma, provocando la temida expansión de la especie, que viene observándose desde hace un tiempo en el arroyo de La Corchuela al que vierte el embalse.

El jacinto no está sólo, aparece también otras especies exóticas invasoras como la oreja de elefante, también usada como ornamental en estanques de recreo como el de la finca.

El jacinto de agua es una de las especies invasoras más peligrosas para los ecosistemas acuáticos, al generar una capa contínua de hojas que impide el desarrollo de cualquier otra planta y por tanto altera de forma irreversible la ecología de las láminas de agua donde se instala con una grave pérdida de biodiversidad.

Prueba de ello son las enormes esfuerzos e inversiones aplicadas a la eliminación del jacinto en el Guadiana, donde ha llegado a colonizar cientos de kilómetros de río y donde su erradicación está siendo muy compleja, con unos impactos sobre la flora y fauna del río de difícil cuantificación y recuperación.

Ecologistas en Acción ha denunciado ante la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir y a Medioambiente la presencia del jacinto, exigiendo una actuación inmediata de erradicación, tanto en la zona de dominio público como en la finca La Corchuela, origen probable de la expansión de la planta aguas abajo.