La federación Ben Magec-Ecologistas en Acción lleva a cabo en el mes de octubre un consejo federal en Fuerteventura, con todos los grupos ambientales de Canarias, para denunciar la situación de deterioro ambiental y especulación urbanística de la Isla majorera.

La federación considera que el nuevo Plan Insular de Ordenación de Fuerteventura (PIOF) que pretende aprobar el consejero de Ordenación del Territorio y Turismo, el socialista Blas Acosta, “es un auténtico desastre ambiental”, afirma la secretaria de Ben Magec-Ecologistas en Acción, Noelia Sánchez Suárez.

Por ello, el viernes 12 de octubre de 11 a 13 horas se concentrarán frente al Cabildo para representar una performance sobre la burbuja inmobiliaria y retomar la campaña de “Canarias tiene un límite, Ni una cama más”. Con los grupos locales Agonane y Guanil, entre otros, los ecologistas quieren “dejar constancia que, igual que hace diez años, rechazan las políticas que desplazan a los habitantes de Canarias de su territorio” y manifiestan su voluntad de “proteger las Islas de especuladores mezquinos que pretendan degradar irreversiblemente el territorio afectando el devenir social, cultural, económico, sanitario y natural”.

Por la tarde, el 12 de octubre, a partir de las 17 horas, los colectivos invitan a los ciudadanos a la inauguración en el Centro Cultural Raíz del Pueblo de la exposición “25 vueltas al sol” dedicada al aniversario de esta federación ecologista. Y continuarán con un debate sobre turismo y ordenación del territorio en Canarias y Fuerteventura, a las 19 horas.

Ben Magec-Ecologistas en Acción forma parte de la Red de ciudades y regiones del Sur de Europa contra la turistización, y se ha opuesto a la Ley del Suelo impulsada por el presidente Fernando Clavijo, que consideran que “supone el traslado de la especulación al interior de las Islas”. Los grupos ambientales quieren alentar el debate ciudadano “contra el monocultivo turístico”. El sistema turístico impuesto en las Islas, según la secretaria de Ben Magec-Ecologistas en Acción, “basa su existencia en el crecimiento y desarrollo sin límites a costa del saqueo de los bienes comunes y de la precarización social”.

“Desde los años 60, se impone en Canarias un modelo desarrollista basado en el binomio entre turismo y construcción”, afirma Sánchez, quien añade que “desde entonces, el crecimiento exponencial y sin límites de la industria turística ha llevado a las Islas a encabezar” varias clasificaciones, como la de visitantes. El año pasado arribaron al archipiélago 16 millones de turistas, lo que supone ocho veces la población residente. “El índice de presión humana en las islas orientales equivale a un turista por cada dos personas y, a pesar de estas apabullantes cifras, la industria turística quiere más y más”, destaca la portavoz ecologista.