El 11 de octubre, Arantxa Tapia, Consejera de Desarrollo Económico y Competitividad del Gobierno Vasco, compareció conjuntamente con los diputados forales de medio rural de Gipuzkoa, Bizkaia y Araba, Ainhoa Aizpuru, Elena Unzueta y Eduardo Aguinaco, para anunciar la puesta en marcha del plan “Estrategia vasca para la recuperación de bosques de coníferas”; la principal medida del mismo es la fumigación aérea con óxido cuproso de las más de 40.000 hectáreas afectadas por las bandas roja y marrón.

Este plan es un sinsentido que no soluciona el origen del problema, las macroplantaciones de una sola especie exótica de pino, el Pinus radiata; su propuesta estrella, la fumigación aérea con oxido cuproso, supone un atentado contra el medio ambiente y un “asesinato” masivo y premeditado de los montes y ríos de Euskadi. El óxido de cobre es una sustancia química aprobada como biocida de espectro general, usada principalmente como conservante de la madera. De acuerdo con el Reglamento REACH (UE) 2015/830, esta sustancia es muy tóxica para los organismos acuáticos y supone un “peligro agudo y crónico” para el medio ambiente, en especial para el medio acuático. Además, se aconseja que se “evite su liberación al medio ambiente” y en caso de vertido, se recomienda “mantenerla alejada de aguas superficiales y subterráneas y retener y eliminar el agua de lavado contaminada”.

El Gobierno Vasco y las Diputaciones Forales no van a hacer caso a las recomendaciones y restricciones de uso, y van incluso un paso más allá, al solicitar la autorización especial para realizar fumigaciones aéreas. Esto supondrá la afección a grandes superficies de montes y ríos, -no sólo pinares enfermos-y favorecerá la dispersión generalizada del óxido de cobre en el medio natural.Al ser una medida poco selectiva, que no distingue entre ecosistemas, contaminará aquellos acuíferos, ríos y riachuelos situados en las zonas fumigadas, perjudicando a todos los seres vivos que las habitan, bien sean personas, animales o árboles sanos o enfermos.

Ekologistak Martxan teme que el impacto de esta “solución” pueda ser impredecible e irreparable, sobre todo en nuestros ríos. Por ello, nos gustaría saber qué opina URA del uso de óxido cuproso; ¿Se va a plegar a los intereses del Gobierno Vasco y de la industria maderera o va a defender el interés general y el medio ambiente?; ¿Van a revisar que se cumpla la legislación y poner límites a las fumigaciones para cerciorarse que se respeta la banda de seguridad de 50 m en ríos y arroyos? Con esta decisión, el Gobierno Vasco y las Diputaciones Forales, demuestran que solo quieren favorecer sus intereses partidistas anteponiendo los intereses económicos del lobby maderero al interés general de la ciudadanía, del medio ambiente y de otros sectores como la agricultura ecológica o la recolección de setas, que se pueden ver seriamente afectados.

Ekologistak Martxan considera que con las fumigaciones previstas, el modelo de explotación de las grandes superficies de pinares exóticos y de una gestión de los mismos basada solamente en criterios económicos ha tocado fondo. Es el momento idóneo para apostar por el bosque autóctono, rico en biodiversidad y menos vulnerable a plagas y por la silvicultura cercana a la naturaleza.