Los tribunales anulan urbanizar la Ensenada de Valdevaqueros, Tarifa. 740.000 metros cuadrados, con 350 viviendas previstas y 1.400 plazas hoteleras, junto a las playas y las dunas.

 Juan Clavero. Ecologistas en Acción de Cádiz. Revista Ecologista nº 97.

Los tribunales anularon en mayo pasado el Plan Parcial que amenazaba con urbanizar uno de los parajes más espectaculares del litoral andaluz: la Ensenada de Valdevaqueros, en Cádiz. El Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) estimó el recurso contencioso-administrativo que interpuso Ecologistas en Acción contra el acuerdo del pleno del Ayuntamiento de Tarifa por el que se aprobó el Plan Parcial SL1 Valdevaqueros.

El recurso se basaba en la grave vulneración de la legislación vigente, al afectar a varios espacios naturales protegidos y no haberse sometido a la preceptiva evaluación ambiental estratégica. La sentencia del TSJA ratifica las denuncias y deja en evidencia la complicidad del Ayuntamiento de Tarifa y de la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio (CMAyOT) con la especulación urbanística, así como su nulo compromiso con la defensa de los valores ambientales y paisajísticos del litoral gaditano.

 

Playas, dunas, bosques…

Tarifa es un municipio con una ubicación, paisajes, recursos naturales y patrimonio histórico y monumental únicos, por lo que es incomprensible que se siga intentando cementar su litoral privilegiado, con playas vírgenes, dunas, acantilados, bosques… entre dos mares y dos continentes.

El proyecto de urbanizar Valdevaqueros suscitó una gran reacción ciudadana, sobre todo redes sociales, expandiéndose como un reguero de indignación dentro y fuera de nuestras fronteras; son muchos los turistas procedentes de países europeos que tienen en Tarifa un emblema de litoral paradisíaco.

El manifiesto de la Plataforma Salvemos Valdevaqueros consiguió en pocos días la adhesión de 92.000 personas y se han sucedido numerosas acciones y movilizaciones ciudadanas en contra de este complejo urbanístico.

Urbanizaciones PGOU litoral Tarifa.

El Plan Parcial de Valdevaqueros, promovido por el conocido empresario Juan Muñoz, pretendía urbanizar 740.000 m² , 350 viviendas y 1.400 plazas hoteleras, junto a las playas y las dunas. Esto provocaría un impacto brutal e irreversible en este valioso litoral.

Esta macrourbanización vulneraría también numerosas leyes y planes urbanísticos y medioambientales, lo que no impidió que contara con el incondicional apoyo del alcalde del PP, tres veces tránsfuga, Juan Andrés Gil.

La aprobación del Ayuntamiento de Tarifa se llevó a cabo con los votos del PP y PSOE, que actuaron más como representantes de los intereses de la empresa promotora que de toda la ciudadanía. En plena crisis, algunos seguían añorando el festín de ladrillo y dinero, y pretendían revitalizar la burbuja inmobiliaria.

Ecologistas en Acción y la Plataforma Salvemos Valdevaqueros advirtieron de que esta actuación afectaba a una zona virgen del Parque Natural del Estrecho, incluida en la Red Natura 2000, como Zona de Especial Conservación (ZEC) y Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA), y a la Reserva de la Biosfera Intercontinental del Mediterráneo.

De un total de 741.350 m² de superficie del Plan Parcial, 222.700 m² (el 30 %) se encuentran en el interior de estas zonas protegidas. Aun así, la entonces delegada de la CMAyOT, Silvia López Gallardo, remitió un escrito al alcalde de Tarifa el día anterior a la aprobación del Plan Parcial, certificando que: “En consecuencia he de manifestarle que el documento que adjunta es compatible con la normativa ambiental de aplicación”.

Seis años de lucha

Ecologistas en Acción presentó un recurso contencioso-administrativo contra la aprobación del Plan Parcial. Tras seis años de engorrosos trámites, con justicia gratuita, y con la desinteresada colaboración de peritos –entre ellos el prestigioso catedrático de la Universidad de Granada Miguel Ángel Losada–, se ganó. La Sala de lo Contencioso-Administrativo del TSJA ha anulado el Plan Parcial de Valdevaqueros.

La sentencia es contundente al declarar la ilegalidad de este proyecto por no haberse sometido al procedimiento de evaluación ambiental estratégica y por afectar a zonas con importantes valores ambientales y naturales que “han merecido reconocimiento autonómico, nacional y comunitario, mediante su catalogación, según el caso, como Parque Natural, Lugar de Interés Comunitario, Zona de Especial Conservación, Zona de Especial Protección para las Aves y Reserva de la Biosfera”.

Playa de Valdevaqueros.

Esta victoria ha sido acogida con un enorme satisfacción y es aún mayor si tenemos en cuenta que una ONG, con trabajo voluntario, ha conseguido ganar en los tribunales al Ayuntamiento de Tarifa, a una potente empresa promotora y a la propia Junta de Andalucía.

Nuestro objetivo ahora es que se revisen todos los planes urbanísticos de la época de la burbuja para desclasificar los millones de metros cuadrados urbanizables.

En la reunión de junio pasado de la Junta Rectora del Parque Natural del Estrecho se aprobó por unanimidad una propuesta de Ecologistas en Acción para instar al Ayuntamiento de Tarifa a eliminar las cinco urbanizaciones previstas en el PGOU a lo largo del litoral de Valdevaqueros y Los Lances. Esto supondría desclasificar de una tacada más tres millones y medio de m². Incluso el actual alcalde de Tarifa (PSOE) apoyó la propuesta, anunciando que el Ayuntamiento no recurrirá la sentencia y que renuncia a estos desarrollos urbanísticos, en congruencia con la opción del actual equipo de gobierno (PSOE-IU) por un nuevo modelo de desarrollo turístico, centrado en el núcleo urbano de la ciudad.

Enladrillar todo el litoral

El Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de Tarifa –que data de 1990– incluía ocho macrourbanizaciones a lo largo de su litoral, con una superficie total de 5.688.627 m². Afortunadamente, pocas se han desarrollado y, tras el estallido de la burbuja inmobiliaria, parecía que se desestimarían definitivamente. Pero en 2010, cuando el Ayuntamiento adapta el PGOU a la nueva ley urbanística de Andalucía (LOUA), mantiene estas grandes urbanizaciones y la CMAyOT lo ratifica. Cuando en 2011 la Junta aprueba el Plan de Ordenación del Territorio (POT) del Campo de Gibraltar –que es un plan supramunicipal vinculante para los PGOU– mantuvo estos proyectos especulativos, incluyendo Valdevaqueros como urbanizable. Poco después, en mayo de 2012, el Ayuntamiento aprueba el Plan Parcial de Valdevaqueros.

Sin justificación de vivienda

En consonancia con la tendencia general del país, Tarifa tiene una población estabilizada, 18.116 habitantes. Entre 2013 y 2017, el aumento fue sólo de tres habitantes y en 2017 la población comenzó a disminuir. La demanda social actual y futura de vivienda no justifica crecimiento alguno. Es pura especulación.

En este contexto, no sólo se mantiene este crecimiento desproporcionado e injustificado, sino que el Ayuntamiento de Tarifa está tramitando una modificación del PGPOU para recalificar otros 158.938 m² en la periferia del pueblo. Estos suelos fueron adquiridos por Metrovacesa a precio de suelo no urbanizable. El POT del Campo de Gibraltar los contempla como reserva de suelo, para una futura demanda de viviendas protegida, y se están recalificando para una urbanización de lujo.

 

Crecimientos urbanísticos previstos en Tarifa

  • Suelo urbanizable por desarrollar 7.616.424 m²
  • Suelo en proceso de recalificación 158.938 m²
  • Total suelos urbanizables + incremento 7.775.352 m²
  • Suelo urbano actual de Tarifa (núcleo urbano más pedanías) 4.389.450 m²
  • Incremento suelos urbanizables sobre suelo urbano actual 177 %

Dos urbanizaciones en construcción

De todas las macrourbanizaciones previstas se están desarrollando Cabo Plata y la ampliación de Los Alemanes. La urbanización de Cabo Plata, la mayor de todas con 1.379.780 m² se está construyendo tras otro desaguisado urbanístico, la urbanización de Atlanterra, construida al amparo de un Centro de Interés Turístico Nacional de época franquista. Cabo Plata incluye un campo de golf, 1.035 de viviendas y 1.372 plazas hoteleras. La ampliación de la urbanización de Los Alemanes ha destruido un bosque litoral con numerosas especies protegidas, como la sabina y los enebros marítimos, en el mismo límite del Parque Natural del Estrecho. Esta zona no se incluyó en el espacio protegido cuando se declaró en 2003 porque era urbanizable. Los intereses urbanísticos prevalecieron sobre los de la conservación.