Miembros de Ecologistas en Acción de Ciudad Real impartieron en la tarde del viernes charlas informativas sobre los dos proyectos mineros que afectarían a los municipios de Fontanarejo y Arroba de los Montes. En el primer caso, una mina a cielo abierto de 30 hectáreas de superficie y 150 metros de profundidad destinada a la obtención de fosfatos y en el segundo, una mina a cielo abierto de más de 100 hectáreas de superficie para la obtención de titanio, circón y rutilo. Ambos proyectos se caracterizan por movimientos de tierras extraordinarios que dejarán grandes huecos mineros y escombreras de grandes dimensiones como heridas permanentes en el paisaje.

Además, el procesamiento industrial requerirá de grandes consumos de aguas y generará aguas ácidas como las que afectaron al Parque Nacional de Doñana por la rotura de la balsas de las minas de Aznalcóllar que en este caso podría afectar gravemente al río Guadiana y al embalse del Cíjara de producirse un accidente de estas características. La situación se agrava en el caso de los municipios de Fontanarejo y Arroba si se tiene en cuenta que ambas minas se localizan en la cuenca de cabecera del río San Marcos y del arroyo de Valdecristo, respectivamente, ambos afluentes por la margen izquierda del río Guadiana.

Las charlas además han puesto de manifiesto la preocupación de la población local por los efectos que los proyectos pueden tener para la ganadería y la actividad cinegética como consecuencia de las excavaciones, el uso de explosivos y el tránsito intenso de camiones. Por otra parte, los vecinos han manifestado que hasta la fecha nadie les ha informado de las características y de los efectos ambientales de ambos proyectos, ni los alcaldes, ni la administración regional ni los promotores, lo que para los ecologistas es una clara evidencia, una vez más, de que el procedimiento de información pública en el caso de la evaluación de impacto ambiental no funciona pues la población no tiene acceso a los expedientes.

En ambas localidades los vecinos que se han acercado a las charlas informativas también han manifestado su preocupación por la situación de abandono del mundo rural que ha llevado a la supresión de servicios y equipamientos básicos, sobre todo desde la crisis económica de 2008, lo que ha agudizado aún más el abandono tradicional de la población más joven que no encuentra alicientes para mantenerse en estos pueblos y decide marcharse de los mismos. Ello lleva a que ante proyectos que prometen puestos de trabajo se encuentren en el dilema de tener que decidir entre empleo o medio ambiente y lamentan que los programas de desarrollo rural no estén ayudando a revertir la situación de despoblación.

La organización ecologista ha informado de las características de ambos proyectos, de los efectos ambientales que tendrán en los dos municipios, de los procesos especulativos y de las empresas y personas que se encuentran tras ellos y han aprovechado también para informar que el grupo de trabajo estatal de minería de Ecologistas en Acción ha denunciado ante la Unión Europea la mina de Fontanarejos por poner en riesgo la salud y el bienestar de sus habitantes. Finalmente, ha comunicado que se han recogido ya más de 100.000 firmas en Change.org contra el proyecto y que tienen previsto en las próximas semanas entregarlas a la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha en Toledo.