• Las más de mil organizaciones que la semana pasada solicitaron a Manuela Carmena la entrada en vigor sin retrasos de Madrid Central, entre las que se encuentra Ecologistas en Acción, reiteran su demanda y exigen que no se introduzcan más cambios que sirvan para descafeinarlo.
  • Además, solicitan al presidente regional que abandone la senda irresponsable de la confrontación y colabore con el Gobierno local para que Madrid Central se convierta en un ejemplo a replicar en otras localidades.

La miríada de asociaciones vecinales, organizaciones ecologistas, AMPAs y colectivos de pacientes, sanitarios, de urbanistas, ciclistas, patinadores y viandantes que la semana pasada enviamos una petición a la alcaldesa de Madrid con el fin de que no retrase la puesta en marcha de Madrid Central, reiteramos, con más fuerza si cabe, esta demanda, y solicitamos que no se introduzcan más cambios que sirvan para descafeinar un proyecto imprescindible para la ciudad. No compartimos la decisión del Ayuntamiento de Madrid de aplazar hasta el 30 de noviembre el inicio de la APR de Centro, una resolución motivada en buena medida por las presiones de la CEIM, la patronal madrileña. Las entidades que suscriben este comunicado estamos cansadas de que las administraciones pongan a menudo el negocio y el interés empresarial por delante del bienestar de los vecinos y vecinas, de su salud y de su derecho a la ciudad. Por eso, no podemos y no vamos a permitir nuevos retrasos al proyecto Madrid Central.

Sus detractores acusan al Consistorio de improvisación, pero la realidad es que Madrid Central lleva dos años preparándose y más de veinte años como anhelo y demanda de las asociaciones vecinales del distrito Centro y de toda la región. Porque Madrid Central no solo es importante – e imprescindible– para las personas residentes en la almendra central, sino también para todas las madrileñas y madrileños, que se merecen un nuevo modelo de movilidad, más ecológico y realmente sostenible, y tienen, tenemos, todo el derecho a respirar aire limpio. Dados los actuales niveles de contaminación atmosférica, que para la propia Unión Europea exigen medidas urgentes con la amenaza de sanciones si esas no se cumplen, se deberían impulsar más proyectos como Madrid Central en otros distritos y municipios de la región.

Pero ¿qué es lo que hace el Gobierno de la Comunidad de Madrid? En vez de colaborar con el Consistorio de la capital para que salga adelante una iniciativa que por fin nos acercará a las capitales europeas más avanzadas en materia medioambiental y de movilidad, asegurando un refuerzo en el transporte público, amenaza, de manera absolutamente irresponsable, con llevar al Ejecutivo local a los tribunales, tal y como ya ha hecho el grupo municipal del Partido Popular de Madrid. Las organizaciones preguntan al presidente Garrido, ¿cómo es capaz de rechazar y boicotear Madrid Central cuando usted y su Ejecutivo no han hecho prácticamente nada en los últimos años para combatir la contaminación atmosférica en la región? Lo realmente importante es la salud de la ciudadanía, y no los cálculos electorales y la política partidista. Esta misma demanda la hacemos extensiva al grupo municipal de Ciudadanos.

No entendemos la oposición furibunda del PP capitalino a una medida que, en anteriores mandatos municipales, fue impulsada por gobiernos de este partido, dando origen a las exitosas Áreas de Prioridad Residencial (APR) de Embajadores, Las Letras u Ópera. ¿Por qué no reivindicar este pasado y arrimar el hombro con Madrid Central en vez de bloquearlo empleando para ello cualquier tipo de medio? ¿Por qué no abandonan su estrategia de la confrontación en algo tan importante como la salud de los vecinos y vecinas de Madrid? Este es el ruego que hacemos centenares de organizaciones sociales que, por otro lado, seguimos perplejas y preocupadas por la cerrazón de determinadas asociaciones de comerciantes y hosteleros en este asunto. A pesar de que los datos económicos muestran que la llegada de las APR a los barrios de Centro no solo no ha perjudicado sino que ha servido para impulsar la actividad comercial, ¿por qué siguen con el mantra de que Madrid Central supondrá la pérdida de miles de puestos de trabajo? ¿qué intereses ocultan estas entidades?

Este pasado lunes la Agencia Europea de Medio Ambiente (Aema) publicó un informe con datos desgarradores sobre el número de muertes por exposición a la contaminación del aire. Según este organismo solo por la exposición al dióxido de nitrógeno en España fallecen 8.900 personas cada año de forma prematura. Y se da la circunstancia que Madrid es la zona del Estado español donde los niveles de dióxido de nitrógeno son más elevados, por lo que las consecuencias sanitarias en la región se pueden calificar de demoledoras. No hay duda de que una acción decidida para bajar estos malsanos niveles de contaminación debería ser la absoluta prioridad política de cualquier administración responsable. Uniendo todos los contaminantes, la Aema concluye que en España fallecen 38.600 personas cada año por causa de la mala calidad del aire.

Por todo lo anterior, las organizaciones firmantes esperamos que no se produzcan nuevos cambios en el proyecto Madrid Central. Y en el caso de que se plantee algún tipo de ajuste, exigimos ser informados y, en aras de una necesaria participación ciudadana en este tipo de asuntos que tanto nos afectan, tener la posibilidad de debatirlos.

El pasado jueves, 25 de octubre, las organizaciones abajo firmantes nos reunimos en una asamblea en la que, después de analizar el pleno extraordinario del Ayuntamiento de Madrid en el que se decidió retrasar la entrada en vigor de Madrid Central, decidimos emprender todas las acciones que sean necesarias para que el proyecto no sufra más dilaciones ni cambios.