Ecologistas en Acción ha abundado en el apoyo al explicar, que es la primera vez que se hace una respuesta teniendo en cuenta la recuperación de ecosistemas y hábitats, con una apuesta por especies nativas, descartando las exóticas, y con un asesoramiento técnico-científico y con participación social.

Doñana es muy mediático, de otra manera no encajaría. Sabemos lo que este espacio significa, es un símbolo, que sí apunta a la necesidad de mantenerse vigilantes con una posible red comercial de aprovechamiento de las 180.000 toneladas de madera quemada, para evitar que se incentive una economía del fuego.

De otro lado, lamentamos de que los 13 millones invertidos se podrían haber gastado en acciones de prevención y gestión sostenible en otros montes, para evitar que pueda ocurrir otro incendio similar. ¿Qué vamos a hacer para que una negligencia no queme lo que queda en Doñana y otros montes de Andalucía?.

Tras invitar a una gestión preventiva y a la apuesta por la recuperación de la ganadería intensiva o la inversión en los montes, finalizamos instando a que se den a conocer los resultados de la investigación, que demanda la
sociedad en general y nosotros en particular.

Del mismo modo, WWF en Doñana, el plan nos parece un buen plan con lecciones y medidas que deberían llevarse a cabo en el resto de la comarca y Espacio Natural, para impedir nuevos grandes incendios.

Tras calificar de bastante bueno el trabajo técnico realizado, subrayamos que el documento presentado responde a los criterios de conservación y restauración de hábitat que sostienen desde WWF, porque no solo se trata de reforestar sino de recuperar y de crear hábitats.

Se tiene que servir de referencia no solo para la recuperación de zonas incendiadas sino para la restauración de hábitats degradados, valoramos que el plan contemple medidas para introducir ecosistemas perdidos y paisajes heterogéneos, entre otras acciones.