Dos bancos de capital español, BBVA y Santander,  financian el megaproyecto Hidroituango que ha desplazado a miles de personas y amenaza con inundar decenas de pueblos.

Miriam Garcia Torres. Área de Antiglobalización, Paz y Solidaridad de Ecologistas en Acción. Revista Ecologista nº 97.

Una cadena de graves negligencias en la construcción del proyecto hidroeléctrico Hidroituango, en Colombia, ha provocado una emergencia social y ambiental. Desde que el 28 de abril se presentara la primera alarma, más de 13.000 personas han sido evacuadas y permanecen fuera de sus casas ante el riesgo de que una eventual rotura de la presa pudiera provocar una avalancha de agua y lodo sin precedentes. Los municipios cercanos a la zona de influencia del megaproyecto hidroeléctrico se encuentran en alerta roja desde hace seis meses.

En el Cañón del río Cauca, en el departamento colombiano de Antioquia, las personas desplazadas por Hidroituango se cuentan a miles. Desde hace varios meses son noticia en los medios comunicación del país todos los días. Una serie de fallos durante la construcción del megaproyecto hidroeléctrico Hidroituango, la obra de mayor envergadura de Colombia, ha puesto en riesgo la vida de alrededor de 200.000 personas que viven aguas abajo de la presa.

El proyecto hidroeléctrico incluye la construcción de una presa de 225 metros de altura y un embalse de 79 kilómetros de largo con capacidad para más de 20 millones de metros cúbicos de agua. El pasado mes de abril saltaron las alarmas cuando un derrumbe obstruyó uno de los túneles de llenado y desvío de la presa. Como consecuencia de los taponamientos y vaciados de agua, se produjeron grandes inundaciones que destruyeron puentes, casas y los medios de vida de cientos de familias de la zona.

El proyecto hidroeléctrico Hidroituango que financia el BBVA y el Santander, en Colombia, ha provocado una emergencia social y ambiental.

Después, varios desprendimientos de tierra, filtraciones de agua en la presa y grietas en la montaña, dejaron la situación fuera de control obligando a las autoridades colombianas a evacuar a la población ante una posible rotura de la presa y a decretar la alerta roja en varios municipios.

La emergencia social y ambiental provocada por Hidroituango es de tal magnitud que en junio la Autoridad Nacional de Licencia Ambiental se vio forzada a suspender provisionalmente la construcción del megaproyecto, a la espera de que un grupo de peritos expertos emitan un dictamen sobre su viabilidad.

Miles de personas han tenido que dejar su casa y sus tierras en sus comunidades cercanas al Valle del Cauca en Colombia.

En la actualidad, la alerta roja de evacuación permanente preventiva se mantiene para varios municipios y según los pronósticos de Empresas Públicas de Medellín, la empresa a cargo del megaproyecto, la emergencia se prolongará todavía durante varios meses.

BBVA y Santander cómplices

Para financiar las obras de construcción de Hidroituango, en diciembre de 2017 EPM obtuvo una línea de crédito de 1.000 millones de dólares del BID Invest, la institución del sector privado del Grupo Banco Interamericano de Desarrollo. De ellos, 650 millones de dólares provienen de un préstamo otorgado por varios bancos internacionales e inversores entre los que se encuentran el BBVA y el Banco Santander. A través de su apoyo financiero, estos bancos contribuyen a sostener un megaproyecto que está generando graves impactos socioecológicos y una violencia sistémica contra las personas que defienden el territorio frente al proyecto.

Violencia estructural

Durante los últimos años, comunidades y asociaciones locales se han organizado para denunciar los impactos sociales y ecológicos de un megaproyecto que, antes de la emergencia, ya había provocado diez desalojos forzosos y la pérdida de los medios de vida de más de 500 familias. Las familias también denuncian que el proyecto vulnera el derecho a la memoria, la verdad y la reparación de las víctimas del conflicto armado colombiano, ya que la inundación provocada por el llenado del embalse imposibilitará encontrar los restos de entre 500 y 900 víctimas de desaparición forzada que quedan por localizar y exhumar en la zona1. Más aún, denuncian que existe una coincidencia histórica entre la agudización del conflicto armado en el Cañón del Cauca y el impulso para la realización de Hidroituango, de manera que la hidroeléctrica se habría beneficiado de las masacres y desplazamientos provocados durante las últimas décadas en la zona2.

Defensoras del medio ambiente

A día de hoy quienes defienden el río, el territorio y el medio ambiente se siguen enfrentado a un contexto de violencia sistémica. Quienes se oponen a la construcción de Hidroituango sufren el abuso de la fuerza por parte de los cuerpos de seguridad del Estado, agresiones físicas y psicológicas en un entorno recurrente de amenazas, amedrentamiento y terror 3. El Movimiento Ríos Vivos Antioquia –que aglutina a varias asociaciones locales por la defensa del río Cauca– ha informado que desde el año 2013 ha recibido 151 incidentes de seguridad y más de 60 amenazas contra sus integrantes 4.

Consecuencias de la construcción de Hidroituango en el Valle del Cauca. Foto Reporteros asociados.

Pero la violencia contra quienes defienden el medio ambiente en el Cañón del Cauca se ha intensificado durante el periodo de emergencia de Hidroituango. Tanto es así que durante el mes de mayo, en menos de una semana, dos líderes sociales del Movimiento Ríos Vivos Antioquia que se habían opuesto públicamente a la construcción de la hidroeléctrica fueron asesinados junto a otras dos personas. El departamento de Antioquia es el segundo más violento del país para quienes defienden los derechos humanos: solo en la primera mitad del año, 21 personas han sido asesinadas por realizar esta labor.

El IBEX 35

El sistema financiero es una pieza fundamental para implantar de megaproyectos como el de Hidroituango, cuya construcción no sería posible sin el acceso a las líneas de crédito otorgadas por instituciones financieras multilaterales, bancos comerciales e inversionistas internacionales. A través de su apoyo económico, por lo tanto, BBVA y el Banco Santander forman parte del engranaje que contribuye a sostener la vulneración de derechos humanos y la situación de emergencia social y ecológica en el Cañón del Cauca.

 

BBVA y Banco Santander

El caso de la banca española en Hidroituango no es un caso aislado. Repsol en Perú, ACS en Guatemala, o Iberdrola, Acciona y Gas Natural Fenosa (ahora Naturgy) en México son solo algunos ejemplos que engrosan la extensa lista de conflictos socioecológicos de los cuales se benefician las empresas del IBEX 35 5. Ocultos tras sus balances de cuentas quedan los procesos de despojo del territorio y la violencia contra quienes defienden el medio ambiente.

  1. HREV, 2018. “Hidroituango. Desaparecer a los desaparecidos”. https://bit.ly/2LhmuJG
  2. “Hidroituango. “Le cuesta mucho a EPM, por su arrogancia, reconocer que fracasó”, Daniel Vargas, Desde abajo, 10 de junio de 2018. https://www.desdeabajo.info/colombia/item/34360-hidroituango-le-cuesta-mucho-a-epm-por-su-arrogancia-reconocer-que-fracaso.html
  3. Colectivo de abogados José Alvear Restrepo. Pronunciamiento: Estado y EPM vulneran derecho a la protesta en Sabanalarga, Antioquia. 5 de abril de 2018 https://www.colectivodeabogados.org/?Estado-y-EPM-vulneran-derecho-a-la-protesta-en-Sabanalarga-Antioquia
  4. Amnistía Internacional. Acción Urgente: Otro defensor medioambiental asesinado. 10 de mayo de 2018 https://www.amnesty.org/download/Documents/AMR2383842018SPANISH.pdf
  5. Ecologistas en Acción, 2018. “El IBEX 35 en guerra contra la vida. Transnacionales españolas y conflictos socioecológicos en América Latina. Un análisis ecofeminista