Diario con burro

Como va siendo habitual en el calendario de los compañeros de ACEM–Ecologistas en Acción de La Manchuela, en octubre se realiza una marcha a pie con burros con carácter reivindicativo y de denuncia ambiental. Este año, la número XI, centra su protesta en las macrogranjas de cerdos, pues Castilla-La Mancha está siendo objetivo de proyectos de esta índole por parte de diferentes grupos cárnicos como son El Pozo e Incarlopsa. Este tipo de industrias cárnicas vienen ofreciendo oro a nuestros pueblos, siendo la realidad muy distinta. Es una forma de ganadería bastante controvertida en los lugares donde están instalados, pues son  fuente de contaminación, ya que sus purines esparcidos por los campos llegan a los acuíferos, contaminando por nitratos el agua  de consumo humano; en el ambiente dejan olores desagradables que llegan a poblaciones cercanas, haciendo molesta la respiración; los puestos de trabajo que prometen son escasos y de poca calidad; dejando mucho que desear el bienestar animal y además haciendo que pequeños ganaderos locales tengan que cerrar por no poder hacer competencia. La mayoría de los pueblos cercanos a estas instalaciones se están viendo despoblados.

Desde Ecologistas en Acción de Albacete hemos querido acompañar al grupo de la Manchuela, donde cualquier persona es bienvenida. El sentimiento de rechazo a las macrogranjas es mutuo y andamos por mejorar las condiciones de los pueblos y la calidad de vida de sus habitantes. Queremos pueblos vivos.

A continuación un diario de esta marcha


Marcha de Balsa de Ves a Pozuelo (130 km)

Organizado por ACEM–Ecologistas en Acción de La Manchuela.

  1. Balsa de Ves – Casas Ibáñez.
  2. Casas Ibáñez – Valdeganga.
  3. Valdeganga – Albacete (Concentración en plaza del Altozano).
  4. Albacete – Pozuelo.

2ª Etapa: Casas Ibáñez – Valdeganga

Participamos desde Ecologistas en Acción de Albacete  Vicente, Vicente Junior y David.

Decidimos unirnos el segundo día de etapa. Hemos quedado a las 8 en una plaza de Casas Ibáñez. Somos los primeros, pero no tardarían en llegar la compañía de nuestro primer trayecto. Con el pueblo oliendo a mosto por la vendimia vemos acercarse a Ximo, Isa,  Goyo y sus hijas. Por otro lado vienen Gabriel y su hija Andrea, también de Albacete, y andando por nuestra derecha aparece Isabel. Una cuadrilla que ya conocemos de otras marchas.

Ximo nos indica que hay que ir a por el burro y la yegua. Los más jóvenes corren impacientes por ayudar en las labores. Damos de comer y de beber tanto a Lluvia (la burra) como a Brisa (la yegua). Enganchamos a Brisa al carro y ponemos la silla de montar a Lluvia. Ya está todo listo para nuestra salida (botijo incluido). Con buen paso vamos andando detrás de la yegua. Se nota que está descansada (tanto lluvia como Brisa viven en semi libertad en los campos de la aldea de Villatoya).  Vamos haciendo kilómetros. Andamos por caminos de tierra con un paisaje de viñedos. Antes de llegar a Valdeganga hay parada obligada en Abengibre. Allí almorzaremos. Mientras nos alimentamos para los siguientes kilómetros se nos unen unas cuantas personas más. El grupo crece. Llega gente desde Almansa, y otros menos madrugadores vienen de Casas Ibáñez y alrededores.

Con Lluvia, Brisa y el grupo alimentados, hacemos marcha. Seguimos por esos caminos de la Manchuela. Las conversaciones son amenas y de lo más variadas y salen algunos temas sobre macrogranjas.

Sintiendo el cansancio llegamos a Puente Torres, junto al río Júcar, y hacemos la siguiente parada. Escasos kilómetros nos separan del lugar donde haremos noche. Aquí nos acomodamos bajo la sombra de una noguera para comer, el descanso se alarga y más de uno y una se echarán la siesta. Volvemos al camino y divisamos de cerca el destino final de esta segunda etapa. Entramos en Valdeganga y vamos directos a la plaza del pueblo. Hay ambiente en la plaza y decidimos hacer una pequeña parada. Hablamos con algunas personas, muchas ya conocen el motivo de nuestra ruta y se solidarizan. Después de una pequeña parada marchamos para el pabellón deportivo donde dormiremos. Un total de 32 kilómetros para esta jornada. Toca descansar y coger fuerzas para el día siguiente.

3ª Etapa Valdeganga – Albacete

7:00 horas. Goyo hace sonar un cencerro a modo de despertador. Desayunamos y recogemos las cosas. Aquí en la entrada del polideportivo se nos une un grupo llegado de Alpera y  Ayora (están a la espera de que los técnicos de la Junta se pronuncien sobre la evaluación de impacto ambiental de una macrogranja cercana a esos pueblos). Hacemos las correspondientes presentaciones y enganchamos a Brisa al carro. Empezamos la 3ª etapa. La ruta es muy llana, aunque se hace pesada ya que todo el trayecto es de asfalto (un carril que era la antigua carretera que iba de Valdeganga a Albacete y que actualmente utilizan ciclistas y peatones). Parada de descanso en Tinajeros. Los medios de comunicación nos están esperando. Organizadores de la marcha y personas de pueblos afectados hablan para los medios. El interés de lo que sucede es general, y la comunidad de Castilla–LaMancha quiere estar informada.

Comida en el recinto del Centro de recuperación de fauna salvaje de Albacete y seguidamente andamos para Albacete. Un autobús de Ayora y Alpera nos espera para unirse a nosotras en el Parque Lineal. Hacemos sonar silbatos y lanzamos cánticos en rechazo a las macrogranjas. Queremos que se nos escuchen en Albacete (aquí el ayuntamiento rechazo un proyecto por presión ciudadana). Escoltados por la policía llegamos a la plaza del Altozano. El grupo ya es grande: entre los que venimos a pie y los que se han sumado en Albacete podemos ser unas 100 personas aproximadamente. En la plaza, con megáfono en mano, escuchamos diferentes relatos de afectados. Desde Balsa de Ves habla Natividad López, su alcaldesa; desde el Pozuelo, Inma Lozano, portavoz de la plataforma en contra de la macrogranja del Pozuelo y varias representantes llegadas de Alpera y Ayora.

4ª Etapa y última: Albacete – Pozuelo

Etapa corta. La lluvia hace aparición justo después de salir de Argamasón. Los coches de apoyo tienen que recogernos y nos acercamos cerca de la finca La Lossa donde estaba proyectada una macrogranja, y que gracias a la movilización de lxs vecinxs de los pueblos de alrededor no se hará.  Allí hacemos una foto de rigor y damos por finalizada la ruta en contra de las macrogranjas.