Ecologistas en Acción de Ciudad Real ha manifestado en la marcha senderista reivindicativa realizada en el día de ayer entre Arroba de los Montes y Fontanarejo que la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) aprobada el pasado día 15 de noviembre por el gobierno regional es un fraude y analizan si la misma no encierra un posible delito de prevaricación administrativa.

Las presiones que han ejercido el antiguo cargo del gobierno regional Pedro Aránguez y el presidente de la Diputación Provincial José Manuel Caballero sobre el órgano ambiental, la Dirección Provincial de Medio Ambiente dirigida por Prado Amores, explicarían la aprobación de esta DIA.

Para Ecologistas en Acción de Ciudad Real las alegaciones presentadas hace quince días, la recogida de firmas en la plataforma Change.org y la charla informativa dada a los vecinos en el propio Fontanarejo, a pesar de que el  alcalde intentó que no se produjera, han puesto muy nervioso a los dirigentes políticos que han emprendido una huida hacia adelante en un proyecto manifiestamente incompatible con el medio ambiente.

La DIA considera que el territorio afectado por el proyecto no presenta una especial relevancia para la conservación de la fauna silvestre a pesar de encontrarse a menos de 10 km del Parque Nacional de Cabañeros ser zona de campeo y alimentación de buitres negros y leonados, águilas imperiales y perdiceras y cigüeña negra, ser zona de invernada de milano real y, lo que es más importante, tratarse de una zona recientemente recolonizada por el lince ibérico según el informe del año 2017 del programa Iberlince financiado por la UE.

En relación con la conservación de áreas protegidas, la DIA considera que el proyecto minero no presenta afecciones negativas directas a espacios naturales protegidos ni a lugares integrantes de la Red Natura 2000, afirmación para la que no hay que ser un gran experto técnico, pues efectivamente el proyecto no se sitúa dentro de ninguna de ellas. Sin embargo, Ecologistas en Acción ha demostrado que, al igual que sucedía con la mina de tierras raras del Campo de Montiel, esta no afección directa no implica que si haya una afección directa a la conectividad y a la coherencia ecológica de Red Natura y de la Red de Áreas Protegidas de Castilla-La Mancha. La zona afectada por la mina de Fontanarejo se encuentra en un espacio geográfico de gran importancia ambiental al tratarse de una matriz agroganadera salpicada de múltiples manchas de distinto tamaño y morfología de restos de bosques de encinas y todas las etapas de sustitución de éstos, lo que confiere a la zona una gran relevancia como corredor ecológico para especies en peligro de extinción como el lince ibérico, tal y como ha demostrado WWF en su informe Autopistas salvajes.

La DIA obvia deliberadamente los efectos sinérgicos y acumulativos que la mina de fosfatos de Fontanarejo, la mina de titanio, zircón y rutilo de Arroba de los Montes y la mina de wolframio de Abenójar, ocasionarán en conjunto en la comarca y en el corredor ecológico identificado, recordando que todos estos proyectos se encuentran en un radio de 30 km poniendo como centro de gravedad la mina de Arroba.

Pero lo más grave de todo es que se apruebe una DIA sin Plan de Restauración, sin un estudio ni un plan de autoprotección de riesgos de accidentes graves por sustancias peligrosas, sin un estudio hidrogeológico local integral y sin un plan de emergencia de los efectos perjudiciales del proyecto sobre la hidrogeología, sin un listado de los residuos generados y producidos por la mina desde su inicio, sin una garantía financiera de responsabilidad ambiental, sin un proyecto específico de medidas correctoras de la contaminación atmosférica y lo que es más grave, la DIA considera que si se determinara la existencia de algún acuífero relacionado con la hidrología superficial, la DIA se revisará en aplicación de los principios de precaución y de prevención de daños al medio ambiente.

Por todo ello, Ecologistas en Acción de Ciudad Real considera que la mina a cielo abierto es un atentado contra el medio ambiente y seguirán luchando contra ella en todos los frentes, el administrativo, el judicial, el político y el de la movilización social. En este sentido, la marcha senderista realizada en el día de ayer entre Arroba y Fontanarejo ha servido para entrar en contacto con vecinos y propietarios de tierras afectados directamente por la mina que mostraron su total desconocimiento del proyecto y que manifestaron su descontento con el papel jugado por la administración autonómica y local al ocultar a la población local el mismo.