Como todos los años, nuestro Concejal de Medio Ambiente, nos informa de los planes que tiene para el arbolado de nuestra ciudad. Desde Ecologistas en Acción queremos dar nuestra opinión sobre lo que este año se le ha ocurrido. Como todos los años lo primero son las cifras que este año (electoral) son impresionantes, ya que se propone plantar 1500 árboles, reponiendo marras, rellenando alcorques vacíos y repoblando en zonas en las que cayeron árboles por las tormentas del verano. Y citando uno de los objetivos del Plan de Gestión, nos anuncia que va a renovar el arbolado para diversificar las especies de la ciudad.

Nos alegramos de que por fin se diga que tenemos un Plan de Gestión del arbolado y que se tiene en cuenta para las actuaciones a realizar. Pero puestos a aplicar el Plan, sería bueno que se tuviesen en cuenta otros puntos que en el documento se mencionan. Por ejemplo, en lo que se refiere a las podas, el Plan dice: “La falta de espacio para el desarrollo natural del árbol ocasiona interferencias con fachadas, viandantes y tráfico de vehículos, obligando a realizar podas drásticas. Estas podas aumentan el riesgo de caída o fractura debido a las pudriciones de madera que se generan y desequilibran el ár bol en el sentido más global, siendo de nuevo necesario recurrir a las podas para disminuir este riesgo. Al arbolado le falta vitalidad, que unido al envejecimiento de los mismos aumenta la susceptibilidad a plagas y enfermedades aumentando los tratamientos fitosanitarios. En nuestra ciudad, el árbol viario más abundante es el plátano (P. orientalis), superando ampliamente el porcentaje máximo recomendado para una especie que se sitúa en torno al 15 %. Además, prácticamente la totalidad de ellos se poda anualmente en “cabeza de gato”, con todas las consecuencias negativas que ya hemos mencionado.”

Queda claro que el Plan señala que es negativo podar por podar y que hacerlo continuamente, año tras año, produce efectos irreparables en el arbolado. La poda es siempre negativa, aunque sea necesario hacerla en algunos casos.

En cuanto a la renovación del arbolado,el Plan señala que debe hacerse teniendo en cuenta que “todos los beneficios que asociamos a los árboles solo son posibles con árboles sanos y, especialmente, a través de árboles maduros con copas grandes y un sistema radicular equilibrado.”

¿Cuántos árboles de este tipo quedan en las calles de nuestra ciudad, tras años de gestión en contra de este principio que es fundamental para hacer la ciudad más habitable?

Trabajar para incrementar la diversidad de especies está muy bien y la renovación debería plantearse también con los aligustres, no sólo con los plátanos. Pero parece ser que nuestro concejal prefiere quitar árboles grandes que son los que dan más sombra. Seguramente será porque éstos pueden molestar más y estamos convencidos de que el objetivo prioritario de la gestión “malasombra” del arbolado de nuestra ciudad, es que los árboles no molesten.

No hay más que ver los ejemplos que nuestro concejal cita en su planteamiento para renovar especies. Quita plátanos de sombra y los sustituye por adelfas, laureles, magnolios y lilos. No sabemos el criterio para elegir especies tan exóticas, pero queda claro que estos “árboles”no molestarán nunca, ya que en ningún caso crecerán lo suficiente, y por lo tanto tampoco podrán dar sombra nunca. Hay una gran cantidad de árboles que dan buena sombra y que perfectamente pueden sustituir a los plátanos enfermos o,como dice el concejal, “en estado regresivo”, de nuestras calles. La renovación debe ante todo conseguir árboles maduros con copas grandes que den buena sombra y que contribuyan a hacer de Logroño una ciudad más habitable.