• Ecologistas en Acción desmiente al Director General sobre el uso del fuego como método de control de topillos.
  • La organización insiste en que la reciente sentencia del Tribunal Superior de Justicia prohíbe el fuego como método de control de topillos.
  • Si la Junta persiste en las quemas pedirán la ejecución de la sentencia.

Ecologistas en Acción desmiente las declaraciones del Director General de Producción Agropecuaria e Infraestructuras Agrarias Óscar Manuel Sayagüés, en el sentido de que la reciente sentencia del TSJ no prohíbe las quemas de linderos, cunetas y desagües.

Para esta organización la sentencia afirma que la administración no ha demostrado de ninguna manera científico-técnica  la efectividad del fuego en el control de las poblaciones de topillo campesino, esto se refiere al fuego en general, ya afecte a barbechos, rastrojos , linderos, baldíos , desagües, etcétera. La sentencia no anula la limpieza de estos hábitats lineales con métodos mecánicos, pero en ningún caso autoriza las quemas.

Si la Junta insiste en aprobar una norma de gestión de los topillos (actualmente en borrador ) que contemple el uso del fuego , en ese caso nos veríamos abocados a recurrir de nuevo a los juzgados a través de un incidente de ejecución de sentencia para paralizar actuaciones que consideramos ilegales, además de muy dañinas para el medio ambiente.

A juicio de Ecologistas en Acción la Junta solo podría autorizar las quemas como método de control del topillo si en el futuro aportara pruebas científicas concluyentes de su utilidad y eficacia, debiendo además valorar el grave daño a numerosas especies no diana – entre ellas depredadores terrestres de topillos u otras variadas especies como, por ejemplo, la perdiz roja, en los únicos reservorios de vegetación natural en enormes zonas cultivadas, muy transformadas.

Sin embargo, como la organización ecologista manifestaba en su demanda ante el TSJ, la información científica internacional disponible indica que la conservación de linderos anchos y bien vegetados es un instrumento útil para el control de plagas de roedores y reduce la colonización de los campos de cultivo adyacentes. Por desgracia las lindes y cunetas amplias y con vegetación son las que han sido objetivo prioritario de las quemas, por la percepción equivocada que se tiene de ellas.