20 años de ecologismo social

En la segunda mitad del siglo pasado apareció el ecologismo como un movimiento social con nuevas ideas, una ética diferente y distintas formas de organizarse y trabajar. Su modo de acción, el tipo de protestas y de acciones directas y sus métodos de incidencia social han dejado una gran impronta y han sido imitados por otros movimientos.

A partir de los años 60, pero sobre todo desde los 70, en el Estado español se crearon muchos grupos ecologistas y de defensa de la naturaleza, la mayor parte de ellos locales, que trabajaban en su territorio pero sin mucha coordinación con otros colectivos similares, algo que limitaba la incidencia de su acción. Por eso, algunas personas iniciaron en 1996 un proceso de conversaciones y tejido de acuerdos entre buena parte de los grupos ecologistas que culminaron, justo hace ahora veinte años, en la creación de Ecologistas en Acción.

Efectivamente, el 6 de diciembre de 1998, cerca de trescientos grupos llegamos a la conclusión de que nos unían muchas más cosas que las que nos separaban, que la diversidad de enfoques del ecologismo –desde los planteamientos más políticos y urbanos a los más clásicos de conservación del medio natural– era un bien en sí mismo,  que al final nos enriqueció creando el discurso complejo y amplio que ahora tenemos.

No hay duda de que para esa unificación hubo que vencer importantes resistencias e individualismos, pero veinte años después el balance es más que positivo. Y es que algunos de nuestros rasgos diferenciales en relación con otros colectivos han sido claves para entender la contribución de Ecologistas en Acción a los movimientos sociales y a la defensa de la naturaleza.

Así pues, somos una organización muy horizontal con un fuerte respeto a la autonomía de los grupos locales, con mecanismos potentes de distribución del poder que permite que las prioridades se marquen de abajo hacia arriba. También, las personas que integran Ecologistas en Acción son mayoritariamente activistas que se involucran y marcan claramente las líneas de acción de los diferentes ámbitos de la organización. Además, nuestra intensa imbricación sobre el terreno (somos la organización con más colectivos en todo del territorio estatal) hace que las respuestas ante las diferentes problemáticas sean rápidas y contundentes.

El enfoque con el que abordamos la realidad, el del ecologismo social, nos permite analizar y comprender la compleja situación actual para buscar soluciones que sean a la vez justas para la gente y viables y sostenibles para el resto de seres vivos con los que compartimos el planeta. Y esta mirada compleja nos hace integrar la conservación de la naturaleza y la defensa del territorio con la justicia social, el pacifismo y antimilitarismo, la economía solidaria, la agroecología y la soberanía alimentaria o el ecofeminismo.

Al mismo tiempo, nuestra faceta más social y la convicción de que la salida a la actual crisis solo se puede conseguir de forma colectiva, nos ha empujado a tener una gran conexión y trabajo cotidiano con muchos de los movimientos sociales emancipadores. Alguien nos definió hace poco con una preciosa metáfora: Ecologistas en Acción es el clavo del abanico que ayuda a articular a muchos otros movimientos sociales en luchas y acciones. Así ha sido en las movilizaciones contra la guerra de 2002, contra el trasvase del Ebro, la oposición a los tratados multilaterales neoliberales, los inicios de las mareas ciudadanas, etc. Muchas de estas movilizaciones o dinámicas se iniciaron en locales de Ecologistas en Acción, siempre abiertos a los colectivos transformadores y que luchan por la justicia social.

En definitiva, pensamos que aunque la situación del planeta  no es sencilla, también tenemos muchos motivos para celebrar estas dos décadas. Veinte años, miles y miles de acciones, denuncias, protestas, estudios, comunicados, publicaciones… Muchos éxitos y también fracasos. Pero sobre todo, veinte años de esfuerzo altruista de mucha gente tratando contra corriente de conseguir un entorno mejor para todos los habitantes, humanos y no humanos, de alcanzar unas sociedades más justas y en paz. Veinte años de Ecologistas en Acción. ¡Vamos a por los siguientes!

Huertos urbanos. Una década de crecimiento

Goyo Ballesteros

 

Basuras marinas. ¿Cuáles son nuestras soluciones?

Elisa Rojo Nieto y Tania Montoto

 

Recorrido por el movimiento antiglobalización.

Luis González Reyes, Tom Kucharz y Beatriz Sevilla

 

La denuncia contra las macrogranjas llega a Europa

Rosa Díez Tagarro.

 

Inundaciones y construcción de viviendas.

Erika González Briz, Santiago Martín Barajas

 

Los aterrazamientos de Aineto

Alberto Bernués Jal

 

Análisis. Las vidas de hoy y mañana amenazadas por el colapso

Colectivo Patatús

 

Relato. De soledades, pies y amor

María González Reyes

 

40 años del cartel ecologista

Antonio Camacho Palencia

 

La sardina desaparece

Eneko Aierbe Sarasola

 

La contaminación por quemas agrícolas en Murcia

José Antonio Herrera

 

Ecología y feminismo. Un diálogo necesario

Yolanda Fernández Vargas

 

Aceite de palma, #NoEnMiDeposito

Nuria Blázquez

 

Aurresku bajo el eucalipto de Gernika

Plataforma Kolore Guztietako Basoak

 

Crónica de un encuentro. Jóvenes y ecologismo social.

Enrique Molina y Ana Aldarias