Vecinas y vecinos de Icod de los Vinos, han presentado hoy unas 3.000 firmas ante su Ayuntamiento, con el fin de promover, por iniciativa popular, el debate para su aprobación, de una moción que pretende convertir a la corporación municipal en la principal garante de los derechos de las personas afectadas por el cierre del anillo insular y de la protección de los recursos del municipio.

Estas firmas han sido recogidas a lo largo de todo Icod, de manera que representan el apoyo significativo de casi un 10% de la población icodense.

Según Luz María Sosa, miembro del colectivo Isla Baja Se Mueve – Ecologistas en Acción, “resulta significativo que las veces que hemos cogido firmas en la zona centro del municipio, nadie planteó dudas a la hora de firmar una vez veían los planos, conocían bien el proyecto y calculaban sus afecciones”.

Concretamente, la moción que se propone al Ayuntamiento solicita que se adopten acuerdos tales como que se prioricen las inversiones públicas en necesidades básicas como el Hospital Comarcal, el transporte público colectivo y la reactivación económica del Norte de Tenerife y la mejora del viario existente, para que la gente, sobre todo la más joven, tenga una oportunidad de trabajo y desarrollo profesional en su entorno familiar y vecinal.

Después de este acto de presentación de las firmas, el colectivo cuenta con que el Ayuntamiento de Icod atienda con prontitud esta propuesta de moción, con la que la corporación deberá decidir si asume el compromiso, por otra parte ineludible con sus vecinos, de utilizar todos los medios legales y legítimos para defender los derechos de las personas icodenses en los términos que cientos de ellas habrán firmado.

Según Luz María Sosa, miembro del colectivo Isla Baja Se Mueve-Ecologistas en Acción, “cualquiera que conoce este proyecto, y entendemos que la corporación local debería analizarlo detenidamente, apoyará las acciones correspondientes para frenarlo y buscar alternativas a este destrozo. El suelo agrícola es un bien imprescindible para asegurar nuestra supervivencia, y una infraestructura viaria no debía, en ningún caso, atentar contra él”.