Unas 400 personas, se han dado cita a la taurina hora de las cinco de la tarde a las puertas de la plaza de matar toros de Marbella, para mostrar su rechazo a la pretensión del actual Equipo de gobierno de volver a rehabilitar la antigua plaza de toros para “espectáculos” de tortura, humillación y muerte del toro bravo ibérico.

Una columna de dignidad y respeto por la vida ha recorrido las avenidas centrales de la ciudad gritando las consignas de la lucha animalista “La tortura no es cultura y tauromaquia abolición”, para terminar en la explanada del paseo marítimo frente al centro comercial Plaza del Mar.

Una vez allí las/los asistentes han formado un círculo en cuyo interior se ha realizado una impactante performance con varios cuerpos humanos con castigos clavados en sus cuerpos ensangrentados, y mientras tanto, portavoces de varias de las organizaciones convocantes volvían a denunciar públicamente, una vez más, la vergüenza de un país que considera en su fiebre psicópata que infligir dolor y humillación a un ser vivo es arte o cultura.