El Estudio Impacto Ambiental (EIA) debe ir dirigido en la corrección y separación de las “aguas fecales y aguas pluviales”, para que no se produzcan vertidos en la playa de Los Lances cada vez que hay una lluvia torrencial.

Optar por llevar las aguas residuales de las avenidas a 2 kilómetros en una zona de tan alto valor ecológico es “querer generar un problema mayor”.

Si genera un impacto en las especies y hábitat de interés comunitario la opción del “colector de los lances (atlántico)”, el de la salida por el Mediterráneo no tiene ninguna justificación.

A saber: La isla de Tarifa y su entorno tienen un elevado valor ecológico, con diversas especies protegidas y hábitats naturales de interés comunitario, cuya conservación requiere la designación de zonas de especial conservación, recogidos en el Catálogo Nacional de Especies Amenazadas (CNEA), en el Anexo II de los convenios de Barcelona y Berna, en la Directiva de Hábitats (92/43/CEE), en el Anexo I de la Ley 42/2007 del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad y en el Libro Rojo de los Invertebrados de Andalucía (2008).

La cara este de la isla de Tarifa y el entorno de la casa de náufragos y de piedra alta presentan una alta riqueza específica de macroalgas, tanto en la zona intermareal como submareal. La riqueza específica de macroalgas en el entorno del puerto actual puede superar las 180 especies” En las comunidades de algas fotófilas aparecen varias especies del género Cystoseira, indicadoras de buena calidad de las aguas y muy sensibles a los cambios en las condiciones medioambientales.

“El mayor número de especies protegidas de este enclave y, en general, del litoral del estrecho de Gibraltar, son animales invertebrados, muchos de los cuales son sésiles (esto es, permanecen adheridos o anclados al sustrato en su estado adulto) o bien de carácter sedentario, con desplazamientos muy lentos, lo que les confiere incapacidad manifiesta de huida ante un hipotético deterioro de las condiciones ambientales de su hábitat”

Por eso hemos optado a que se desechen esas alternativas de colectores submarinos que expulsarán aguas residuales y residuos peligrosos con las avenidas y cuando los bombeos no funcionen.

El proyecto y su EIA deben ir dirigidos al diseño de una Estación de bombeo (EBAR) con bombas de reserva automáticas y a la separación de las aguas pluviales de las residuales.

No es lógico cerrar el expediente de nuestras denuncias por verter aguas residuales, dar por bueno el “tubo arco” como solución del problema y en unos meses presentar este proyecto, que va a incidir muy negativamente en el entorno del Parque Natural del Estrecho.