• La producción va desde Almonacid al matadero de Incarlopsa, en Tarancón, desde hace casi un año sin haber recibido la concesión del agua por parte de la Confederación Hidrográfica del Guadiana.
  • El Ayuntamiento de Almonacid del Marquesado otorgó la licencia de actividad sin la documentación requerida, que incluye la concesión del agua.
  • La Viceconsejería de Medio Ambiente aprobó la Autorización Ambiental Integrada con una solicitud de aguas a la Confederación Hidrográfica del Júcar, Confederación que no correspondía, según aparece en la documentación pública.

Pueblos Vivos Cuenca, en la que participa Ecologistas en Acción, ha denunciado a una explotación porcina de Almonacid del Marquesado por estar en funcionamiento desde hace casi un año sin haber obtenido la correspondiente autorización de la Confederación Hidrográfica del Guadiana para sacar el agua que está cubriendo las necesidades de la explotación.

Pueblos Vivos Cuenca puso el hecho en conocimiento de la Confederación Hidrográfica del Guadiana, quien tras presentarse en la propia explotación y recabar la documentación, ha comprobado la veracidad de la denuncia, según han trasladado fuentes de la Confederación a Pueblos Vivos Cuenca, por lo que iniciará un expediente sancionador por utilizar agua sin los correspondientes permisos.

Se da la circunstancia de que, según indica la Autorización Ambiental Integrada, para recibir la licencia municipal de actividad el promotor debía presentar el documento de concesión del agua, por lo que el Ayuntamiento de Almonacid del Marquesado otorgó esta licencia sin la documentación requerida.

Esta explotación porcina de Almonacid del Marquesado está vinculada a Incarlopsa, su producción va a parar al matadero de esta empresa cárnica en Tarancón desde hace casi un año, por lo que Incarlopsa es la gran beneficiada de esta situación ilegal, sumando éste a otros escándalos ya conocidos como la Sentencia del TSJ que constató incumplimientos en la normativa de bienestar animal en su matadero y la publicación en su web de un certificado de bienestar animal falso, que posteriormente fue retirado por exigencia de la entidad que emitía tal certificado.

Según Daniel González, portavoz de Pueblos Vivos Cuenca, “una vez más, la Viceconsejería de Medio Ambiente y la Dirección Provincial de Agricultura y Medio Ambiente, organismos que deben controlar el cumplimiento de las normativas de estos proyectos, hacen dejación de sus funciones y son los movimientos vecinales los que tiene que estar alerta ante los reiterados incumplimientos de la legislación de la industria cárnica.

Después de casi un año, nadie, aparentemente, se había dado cuenta de esta situación en la administración, y a nosotras, sin recursos ni personal liberado, nos ha llegado la información. Y esto, a pesar de las reiteradas declaraciones de los responsables públicos asegurando que en Castilla-La Mancha todas las explotaciones intensivas cumplen con las normativas correspondientes”.