La plantación progresiva en los bosques de Bizkaia de eucaliptos ha llevado a las organizaciones ambientales a plantear otra silvicultura cercana a la naturaleza y decidida por la ciudadanía.

Plataforma Kolore Guztietako Basoak. Ekologistak Martxan. Revista Ecologista nº 98.

El pasado 24 de noviembre la plataforma Kolore Guztietako Basoak (Bosques de todos los colores) organizó un evento especial en Gernika con el objetivo de dar una llamada de atención sobre el proceso de eucaliptización que se está dando en el territorio de una manera constante y progresiva.

Nos dirigimos al lugar, cuasi sagrado, de la Casa de Juntas, donde se encuentra el tronco del viejo roble y el parlamento que data de alrededor de 1830. El roble de Gernika actual también está allí, pero si hay un árbol que destaca en este entorno es el gran eucalipto que no se puede dejar de mirar al acercarse a esta parte alta de la villa. Creemos que este hecho, el que un gran eucalipto esté dando sombra y destacando sobre los otros robles de la Casa de Juntas es de por sí ya simbólico y muy representativo de la realidad forestal actual en Bizkaia.

Eucaliptos

El eucalipto es la especie que más se está plantando en los últimos años en nuestra zona y su número, en miles de hectáreas, crece aceleradamente, acercándonos ya casi a las 20.000 hectáreas. Tres de cada cuatro árboles que hay en Bizkaia son pinos o eucaliptos, con lo que el 75 % del territorio histórico está dedicado a plantaciones para la industria maderera y papelera.

Plantación de eucaliptos.

Bosques, lo que se dice bosques, son cada vez más escasos y están cada vez más fragmentados. Si a esto le sumamos algunos factores indicativos de por dónde va la realidad forestal local, es posible que nos pongamos a temblar y a temer un horizonte oscuro en clave de pérdida de biodiversidad, alteración y erosión de suelos, afecciones en ríos y manantiales, mayor riesgo de incendios, etc.

Es por ello que el aurresku se baila de negro y no de blanco, no tiene carácter festivo, ni de bienvenida, ni de honor. El nuestro es un aurresku de preocupación, es un aurresku de poner las cosas en su sitio y de preguntarnos hacia dónde vamos, o mejor dicho ¿hacia dónde queremos ir?

En esta última pregunta nos queda la duda de si las personas que somos parte de esta sociedad tenemos alguna posibilidad de decidir qué política forestal queremos. En especial, aquellas personas que no somos propietarias de terrenos, ni trabajamos en la Administración relacionada con el sector forestal. Sería importante comentar
aquí que en Bizkaia el 75 % de los terrenos forestales son privados.

Despegue industrial

La nuestra, la silvicultura bizkaina actual hunde sus raíces en la mitad del siglo XIX en pleno despegue industrial. Es justo en ese momento cuando se introduce el pino radiata traído de California. Durante el siglo XX los pinares fueron un complemento económico fundamental en la actividad del caserío y para las baserritarras (personas que viven en el caserío y se dedican a la agricultura y ganadería) que compaginaban el trabajo en el caserío con el sueldo de la fábrica.

El apogeo del pino

Con el dinero de las cortas de los pinares se pudieron pagar bodas, entradas de pisos, arreglos de tejados, etc. El apogeo del pino duraría unos cuantos años, pero ya en este siglo XXI podemos decir que ha entrado en claro declive. Ha entrado en barrena por el bajo precio de la madera y, últimamente, por algo más grave y de más difícil solución como son las plagas que le afectan, especialmente los tres hongos, Dothistroma septosporum, Lecanosticta acicola y Dothistroma pini, conocidos popularmente como “banda roja” y “banda marrón”. La solución a dichas plagas, a día de hoy, es la intención de fumigar desde el aire con óxido de cobre, entre otras medidas.

 

Creemos que ahora es el momento de replantearnos este modelo forestal caduco y por ello se redactó la propuesta Kolore Guztietako Basoak (Bosques de todos los colores), con más de 170 apoyos de diferentes asociaciones, empresas, personalidades culturales y del mundo académico y universitario.

El eucalipto es la especie que más se ha plantando en Bizkaia y ya ocupa casi 20.000 hectáreas

La intención es superar este modelo de silvicultura intensiva centrado en la producción de maderas blandas de una sola especie de árbol, que supone las talas totales de las parcelas y fuertes impactos en la biodiversidad vegetal, animal, suelos…

Silvicultura cercana

Lo que planteamos es diversificar y tomar como modelo otros lugares y países que trabajan ya con una silvicultura cercana a la naturaleza; una silvicultura que intenta imitar los procesos naturales del bosque, así como también proponemos recuperar, fomentar y aumentar los bosques de conservación, que, en nuestro territorio, con tradición industrial, son tan escasos.

Nos ha sorprendido, la escasa preocupación de la Administración competente con la que nos hemos reunido por las afecciones de los eucaliptos en el mediovambiente y por la reducción de la biodiversidad que se está dando.

Asimismo, hemos constatado la mínima intención de cambiar el actual modelo de silvicultura industrial, tan asentado en nuestro territorio, en el que confluyen fuertes intereses económicos y políticos.

Según el dictamen de 2017 del Comité científico de flora y fauna del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación en relación a la consulta CC 30/2017, se debería incluir en el Catálogo español de especies exóticas invasoras seis especies de eucalyptus, entre ellas el eucalyptus globulus que es la especie principal que se está plantando y extendiendo en Bizkaia.

En Bizkaia, el 75 % de los terrenos forestales existentes son privados

Respecto a los efectos nocivos que producen estas especies en los lugares donde se cultivan se describe dificultad de descomposición de su hojarasca, un problema grave que afecta a todo el ecosistema; alteraciones de las propiedades físico-químicas, bioquímicas y microbiológicas del suelo; una actividad alelopática, con efectos en la germinación, establecimiento y crecimiento de otras especies y la pérdida de biodiversidad tanto vegetal como animal. Además, se han constatado problemas para la colonización de espacios abiertos, dificultad en su erradicación con un elevado riesgo de incendio y la introducción involuntaria de especies asociadas.

Ante lo abrumador de dichas observaciones científicas y los efectos evidentes que reconocemos las personas de a pie cuando nos acercamos a un eucaliptal, no podemos quedarnos de brazos cruzados y esperar a que el número de hectáreas aumente exponencialmente.

Por eso vamos a Gernika muy cerca del lugar donde nuestros antepasados tomaban decisiones bajo el viejo roble, organizamos y presenciamos un aurresku bajo el gran eucalipto, símbolo de la realidad forestal actual, tan alejada del cuidado y la recuperación de la biodiversidad autóctona. En favor de otra silvicultura y más bosques, Kolore Guztietako Basoak.