• Ecologistas en Acción había solicitado la paralización cautelar de un centro religioso, cultural y de ocio  de gran envergadura y el juzgado de Ávila lo ha aceptado.
  • El complejo proyecta la construcción de 150 viviendas, albergues e incluso una iglesia en suelo rústico de protección natural.

El 3 de julio, la Junta de Castilla y León,  había concedido autorización de uso excepcional para construir en suelo rústico de protección natural a un complejo residencial que ocuparía una superficie de 14.843 m² construidos y tendría capacidad para alojar a más de 500 personas.

El proyecto, con moradas, albergues, asamblea, iglesia, etc. es urbanísticamente equiparable a un conjunto de unas 150 viviendas, una dimensión que es superior a la de muchos de los núcleos urbanos de la provincia.

La autorización había seguido el procedimiento habitual para autorizar la construcción de viviendas aisladas, que son un uso generalmente prohibido en suelo no urbano. Pero en este caso se trata de un proyecto con entidad mayor a la de muchas urbanizaciones e incluso de una gran parte de los pueblos de la provincia de Ávila, razón por la cual Ecologistas en Acción ha interpuesto un Contencioso Administrativo, solicitando además la suspensión cautelar de las obras.

Cualquier proyecto de esta envergadura debe someterse a un planeamiento urbanístico que trate de evitar desórdenes urbanísticos y garantice que el promotor concede el suelo necesario para usos sociales como las calles, los centros de salud o los colegios. En el proyecto, además, no se justifica por qué ha de construirse en suelo protegido. El uso turístico-religioso podría realizarse en el pueblo, con una mayor repercusión económica para Burgohondo y menos impacto ambiental.

Para Ecologistas en Acción de Ávila, la construcción de este proyecto tendría graves e inasumibles consecuencias para la población de Burgohondo, como que habría un aumento de la demanda de agua potable de hasta un 50 %, ya que el autoabastecimiento del complejo no está contemplado en el proyecto. Además, el municipio de Burgohondo (1.196 habitantes) deberá pronto afrontar la depuración de sus aguas, y en caso de la existencia de este complejo, dimensionar para una población mucho mayor, lo que podría generar gastos mucho mucho mayores.

Para Ecologistas en Acción, el uso pretendido, interesa exclusivamente al colectivo representado por la entidad promotora, es de naturaleza privada y no de carácter público

y no interesa a la sociedad en general. Esos intereses privados, aunque legítimos, no son compartidos por amplios sectores de la sociedad.

Ecologistas en Acción de Ávila celebra enormemente la decisión del Juzgado nº1 de Ávila, que a través del auto emitido, acepta la adopción de medidas cautelares, que dice que, de no suspenderse cautelarmente las obras, se podría iniciar la construcción y exponerse a que con posterioridad a su construcción tuviera una sentencia desfavorable a la urbanización. Además, continúa diciendo el auto que la construcción de este complejo no responde un interés social general, sino a la de la asociación que lo promueve. Por último, el auto añada que Ecologistas en Acción defiende, sin embargo, el interés general de la conservación de los suelos y la ordenación urbanística.