Ecologistas en Acción se ha dirigido al Ayuntamiento de Lorca, reclamando el desmantelamiento de una antena estación base de telecomunicaciones de 26 metros de altura, instalada en la Vereda de la Palma. Dicha infraestructura tiene abierto un expediente de infracción urbanística ante la falta de permiso del poste. Además, carece de tirantes, con el consiguiente riesgo de caída del poste por ráfagas intensas de viento. Por otro lado no hay información pública sobre si se ha presentado declaración responsable o no, en el ayuntamiento.

La zona, a espaldas del complejo deportivo Felipe VI, cerca de donde también se construye el centro logístico de la empresa municipal de limpieza Limusa, está caracterizada como suelo urbanizable sectorizado y es frecuentada a diario por cientos de personas.

Ecologistas en Acción denuncia que existen problemas de compatibilidad electromagnética en el entorno. Hay quejas vecinales sobre el hecho de que los dispositivos de tele asistencia tienen interferencias, dejan de funcionar. También se producen otro tipo de interferencias en televisores y móviles. En este sentido, la organización critica que no haya constancia de los valores de inmisión de campos electromagnéticos de microondas pulsantes producidos por dicha antena.

Tampoco hay ninguna propuesta de estrategia de minimización de emisiones en un entorno de 100 metros alrededor de la antena, requisito al que hace referencia el Real Decreto 1066/2001, de 28 de septiembre, por el que se aprueba el Reglamento que establece condiciones de protección del dominio público radioeléctrico, restricciones a las emisiones radioeléctricas y medidas de protección sanitaria frente a emisiones radioeléctricas.

La organización ecologistas recuerda que la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa, en su Resolución 1815: Peligros potenciales de los campos electromagnéticos y sus efectos en el medio ambiente, de 27 de mayo de 2011, respecto a las normas o niveles umbrales para las emisiones de campos electromagnéticos de todo tipo y frecuencias, recomienda que se aplique el principio ALARA o “tan bajo como sea razonablemente posible”, en relación tanto con los efectos térmicos como con los efectos atérmicos o biológicos de las emisiones o radiación electromagnética. Señala además que es necesario establecer umbrales de prevención para los niveles de exposición a largo plazo a las microondas en todas las zonas interiores, de conformidad con el Principio de Precaución, que no superen 0,6 voltios por metro, y a medio plazo reducirlo a 0,2 voltios por metro.

Como señala  esta resolución, es necesario determinar la ubicación de cualquier nueva antena GSM, UMTS, WiFi o WiMax no basándose únicamente en los intereses de las operadoras, sino en consulta con las autoridades locales y regionales, los residentes locales y las asociaciones de ciudadanos/as afectados/as.

La proliferación creciente, caótica, de toda clase de infraestructuras de telecomunicaciones, ha aumentado significativamente la contaminación electromagnética, es decir, la exposición de la ciudadanía a campos electromagnéticos de radiofrecuencias y microondas pulsantes de una manera regular y constante. La aplicación del Principio de Precaución y principio ALARA/ALATA (la mínima emisión técnicamente posible), así como distancias de seguridad a zonas residenciales, y el control restrictivo del despliegue de estas infraestructuras deben ser los criterios básicos para el despliegue de este tipo de infraestructuras de telecomunicaciones.