Estos días asistimos a una triste imagen: de nuevo la Consejería de Medio Ambiente utiliza al lobo como reclamo electoralista. La posible deriva de votos que pueda sufrir el partido popular hacia partidos más radicales en determinadas posiciones, hace que en Castilla y León tengamos que ser testigos de esas luchas encarnizadas -a la vez ridículas y dramáticas- por un puñado de votos en las que, en este caso, el lobo se convierte en protagonista.

Estos días leíamos con desagradable sorpresa que en la Sierra de la Culebra se quiere matar unos cuantos lobos porque se considera “necesario”. Esta consideración se explica únicamente por la presión que están ejerciendo las organizaciones agrarias de la provincia sobre el Consejero, el Sr. Quiñones quien, a pesar de ser juez en excedencia, insiste en enredarse y saltarse las reglas del juego democrático y judicial y dice “estar buscando un atajo legal para que se pueda matar lobo en la Sierra de la Culebra”, aduciendo la necesidad de un control poblacional con el argumento manido de los ataques. Un Consejero de Medio Ambiente tomando decisiones que nos afectan a todos motivado únicamente por presiones de las organizaciones agrarias y que decide poner a tiro a una especie de interés comunitario como es el lobo ibérico.

“No parece razonable que en una zona como la del noroeste zamorano, donde los grupos de lobos han coexistido históricamente de forma ejemplar con las explotaciones ganaderas, se decida matar lobos por una presión ejercida desde las organizaciones agrarias”, afirma Carolina Martín, representante de Ecologistas en Acción.

En la Sierra de la Culebra el lobo es un recurso turístico que deja mucho dinero en las economías locales, hablamos de casi 500.000 € en 2012 y que probablemente ahora haya ascendido a casi 1 millón, con varias empresas de turismo de observación trabajando en la zona y muchos negocios de hostelería beneficiándose de la presencia del lobo.

“Hablamos de la Sierra de la Culebra, la zona con más alta densidad de lobos del territorio castellano leones, ejemplo internacional de coexistencia gracias a profesionales de la ganadería que hacen un correcto manejo en sus explotaciones”, recuerda Martín, “no podemos permitir que lo anecdótico, cocinado y adornado por las organizaciones agrarias, se convierta en la forma de gestionar una especie de interés comunitario y que deja importantes beneficios en la zona noroeste zamorana. La Junta de Castilla y León debería dar ejemplo y apostar por la defensa del patrimonio natural”

Desde Ecologistas en Acción entendemos además que no entra en el marco legal actual la muerte de lobos en Castilla y León, y que el hecho de matar lobos en La Culebra podría traer consecuencias legales para quien firmase la resolución y para quien disparase el gatillo. Mediando apenas 100 días para las elecciones, el político no es quien se juega el tipo, sino los técnicos que sigan sus órdenes.

La gestión cinegética de los lobos se ha demostrado que no funciona y que incluso puede resultar contraproducente. La población está cada vez más sensibilizada con esta cuestión así que sería más inteligente y sensato dar ejemplo desde la administración y ayudar a los ganaderos a invertir en prevención. Los ganaderos profesionales que invierten medios y medidas (no solo económicos) en adaptar sus explotaciones no tienen bajas y la Culebra precisamente sirve como ejemplo de coexistencia a nivel internacional.

“La Junta debe asumir de una vez los compromisos adquiridos con la Unión Europea que protege a esta especie y los dictados por el Tribunal Supremo que consideró incompatible la caza del lobo con su estado de conservación favorable, además de invertir en prevención de ataques”, apostilla Martín.

Desde Ecologistas en Acción exigimos por tanto que se deje de usar al lobo como moneda de cambio electoralista y que se empiece de una vez por todas a invertir en prevención y crear y fomentar un soporte formativo para los ganaderos castellano leoneses.