La proyectada macro-urbanización “El Monte de Puenteviejo” en el municipio abulense de Maello, próxima a la carretera Nacional VI, se mantendrá como suelo rústico por una sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León de 19 de noviembre de 2018, que convalida la decisión de la Junta de Castilla y León, solicitada por Ecologistas en Acción y otras organizaciones ambientales durante los últimos años.

El Ayuntamiento de Maello  (598 habitantes en 2018) contemplaba en su Plan urbanístico de 1995, además de otras gigantescas urbanizaciones desarrolladas desde los años setenta, como el Pinar de Puenteviejo y la Fontanilla,  la ejecución de 895 viviendas sobre la parte del monte en estado natural, que darían continuidad a un negocio basado en la venta de naturaleza protegida, que venía funcionando desde hace medio siglo y podría durar otro tanto.

El Plan urbanístico del “Monte de Puenteviejo” obtuvo de la Junta de Castilla y León una Declaración de impacto ambiental (D.I.A) favorable para la construcción de 830 viviendas en 2011, a pesar de que se encontraba dentro de la Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA) y el Lugar de Importancia Comunitaria (LIC) “Valles del Voltoya y del Zorita”; dentro de las áreas de protección del Águila Imperial ibérica y de la Cigüeña negra, lindante con zonas críticas de ambas especies.

El terreno es un monte de encinas, robles y matorral de alto valor ambiental. Los grupos ecologistas se opusieron sin éxito a esta Declaración favorable, que firmó la Consejera María Jesús Ruiz, promotora de la Ciudad del Medio Ambiente en Soria.

El Procurador del Común había propuesto en 2009 al Ayuntamiento su reclasificación como suelo protegido por su alto valor ambiental, que aquél rechazó. Ecologistas en Acción y otras organizaciones ambientales se opusieron a la aprobación de la urbanización.

Paralelamente, en la vía administrativa y con el fin de prolongar la validez de la D.I.A. y mantener abiertos los plazos para ir ejecutando la urbanización, la empresa promotora, Nuevo Puenteviejo, S.l. presentó en 2007 una modificación del plan de menor edificabilidad, que a la postre le ha resultado nefasta, pues al retrasarse en la presentación de los documentos, le ha tomado por sorpresa una ley urbanística de 2014 que obligaba a clasificar como suelo rústico aquellos suelos urbanizables antiguos, como el de El Monte de Puenteviejo, que no hubieran aprobado su plan parcial antes del 19 de octubre de 2016.

Para evitar esta caducidad de los planes, el Ayuntamiento de Maello promovió un pleno extraordinario el 6 de octubre de 2016, urgido por la promotora, donde aprobó el plan y lo envió a la Junta de Castilla y León para su aprobación definitiva, quien lo recibió el día 11.

La Comisión Territorial de Medio Ambiente y Urbanismo de Ávila de la Junta de Castilla y León convocó una reunión para el día 18 de octubre, un día antes de la caducidad de los planes, con la intención de aprobarlo. El informe técnico de Fomento del día 14 de octubre, emitido por el Arquitecto Jefe de la Sección de Urbanismo y Ordenación del Territorio de Ávila era favorable, pero en la reunión del día 18 hubo de ausentarse en este punto  a petición del Vocal de la Unión Sindical de CCOO, y el Presidente de la Comisión retiró el asunto del orden del día, por lo que no se pudo aprobar el plan urbanístico.

Los motivos de la abstención forzada “in extremis” del Arquitecto Jefe de Urbanismo de Ávila se recogieron en el acta de la sesión y en su informe técnico: Había sido el redactor del Plan urbanístico hasta casi el final de su tramitación, y había informado sus propios documentos, actualizados por otro técnico.

El día 28 de abril de 2017, la Comisión Territorial, a la vista del informe desfavorable de la Dirección General de Urbanismo, denegó la aprobación del plan urbanístico del Monte de Puenteviejo  al haber pasado los terrenos a suelo rústico por disposición legal el 19 de octubre de 2016 y, también, por los múltiples defectos de la documentación aportada. El Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León ha dictado sentencia y declara que el acuerdo que deniega la aprobación de la urbanización es válido, por lo que el suelo ha quedado clasificado como suelo rústico y aparece acreditado su alto valor ambiental.